“Contaminación grave… ¡Y el Estado ausente!”
Sería muy difícil si quisiéramos “premiar” con un orden de prioridades, determinando por su gravedad, a cuál le corresponde el primer lugar: si a la contaminación de los acuíferos, especialmente en el Río Negro, o al tratamiento de los residuos sólidos domiciliarios. Lo más probable es que “empaten”. Los dos son contaminantes (y graves), los dos no están evidentemente visibles por todos y todos los días. Por eso, quizás, los Estados de Río Negro y Neuquén no actúan. Los problemas que la población no ve, no existen. La basura, con llevarla al “nuevo basural”, bien lejos, es suficiente; no importa que sea un nuevo vertedero y no una verdadera planta de reciclado. De la contaminación de lagos y ríos (ya “vox populi”) se ocupó hasta la defensora del pueblo, Dra. Nadia Díaz, la que además publicó en los medios su grave denuncia contra AIC. ¿Alguna respuesta? ¿Algún descargo de esta entidad, responsable máxima de la contaminación acuífera? No sabe, no contesta. Silencio en la noche. Neuquén vierte, sin ningún tratamiento, 70.000.000 litros crudos por día en su planta Tronador. En ambas provincias, prácticamente en todas las ciudades y/o localidades, el tratamiento de los residuos es un vertedero fuera del radio urbano con sus consecuencias contaminantes: incendios, polución, roedores, estímulo a la creación de trabajadores informales que viven miserablemente; aprovechando lo que otros tiran, creación en la periferia de estos basurales de viviendas precarísimas, etc. ¿De qué sirven las céntricas campañas (bien publicitadas) de “separación en origen” si no existe una sola planta de reciclado real que aproveche la basura, que es un recurso útil y no un inservible deshecho, lo saben los estados? Desde hace años se viene sugiriendo al municipio local cristalizar una planta, dada la centralidad geográfica de Roca, para reciclar y comercializar los residuos de todo el Alto Valle. “No es rentable” nos dijeron. Opinamos: la rentabilidad puede ser un problema de “economía a escala”, si se procesa todo el alto valle puede serlo. Pero, además, ¿por qué tiene que ser rentable en términos económicos? El “reciclado” es rentable, no medible (o difícil) directamente, en términos de “ahorro de energía” (sustentabilidad) y de salubridad poblacional. La contaminación de los ríos, la no respuesta de AIC, el no tratamiento válido evitando basurales (hay varios espontáneos por localidad) de los residuos, son los problemas que planteados desde hace tiempo nos permiten afirmar: en muchas áreas sensibles el Estado está ausente. Y está tan ausente que ni siquiera a través de los representantes más directos del “soberano” (el pueblo), los concejales, se consigue vulnerar los designios de los ejecutivos municipales V.G. General Roca, donde, una vez más y desde hace años, se demostró que el Concejo Deliberante “no corta ni pincha” y apenas sí legisla. Luego de una audiencia pública, donde se expresaron válidas inquietudes, este egregio cuerpo, sin movérsele una pestaña, aprobó el presupuesto 2014 “a libro cerrado”. Ni siquiera tuvieron la deferencia de tratar los temas propuestos por la ciudadanía. Como ven, sobra demostración de la ausencia del Estado. Pensar que la sólida presencia del Estado es básico para la democracia… Carlos H. López DNI 4.820.317 Roca
Sería muy difícil si quisiéramos “premiar” con un orden de prioridades, determinando por su gravedad, a cuál le corresponde el primer lugar: si a la contaminación de los acuíferos, especialmente en el Río Negro, o al tratamiento de los residuos sólidos domiciliarios. Lo más probable es que “empaten”. Los dos son contaminantes (y graves), los dos no están evidentemente visibles por todos y todos los días. Por eso, quizás, los Estados de Río Negro y Neuquén no actúan. Los problemas que la población no ve, no existen. La basura, con llevarla al “nuevo basural”, bien lejos, es suficiente; no importa que sea un nuevo vertedero y no una verdadera planta de reciclado. De la contaminación de lagos y ríos (ya “vox populi”) se ocupó hasta la defensora del pueblo, Dra. Nadia Díaz, la que además publicó en los medios su grave denuncia contra AIC. ¿Alguna respuesta? ¿Algún descargo de esta entidad, responsable máxima de la contaminación acuífera? No sabe, no contesta. Silencio en la noche. Neuquén vierte, sin ningún tratamiento, 70.000.000 litros crudos por día en su planta Tronador. En ambas provincias, prácticamente en todas las ciudades y/o localidades, el tratamiento de los residuos es un vertedero fuera del radio urbano con sus consecuencias contaminantes: incendios, polución, roedores, estímulo a la creación de trabajadores informales que viven miserablemente; aprovechando lo que otros tiran, creación en la periferia de estos basurales de viviendas precarísimas, etc. ¿De qué sirven las céntricas campañas (bien publicitadas) de “separación en origen” si no existe una sola planta de reciclado real que aproveche la basura, que es un recurso útil y no un inservible deshecho, lo saben los estados? Desde hace años se viene sugiriendo al municipio local cristalizar una planta, dada la centralidad geográfica de Roca, para reciclar y comercializar los residuos de todo el Alto Valle. “No es rentable” nos dijeron. Opinamos: la rentabilidad puede ser un problema de “economía a escala”, si se procesa todo el alto valle puede serlo. Pero, además, ¿por qué tiene que ser rentable en términos económicos? El “reciclado” es rentable, no medible (o difícil) directamente, en términos de “ahorro de energía” (sustentabilidad) y de salubridad poblacional. La contaminación de los ríos, la no respuesta de AIC, el no tratamiento válido evitando basurales (hay varios espontáneos por localidad) de los residuos, son los problemas que planteados desde hace tiempo nos permiten afirmar: en muchas áreas sensibles el Estado está ausente. Y está tan ausente que ni siquiera a través de los representantes más directos del “soberano” (el pueblo), los concejales, se consigue vulnerar los designios de los ejecutivos municipales V.G. General Roca, donde, una vez más y desde hace años, se demostró que el Concejo Deliberante “no corta ni pincha” y apenas sí legisla. Luego de una audiencia pública, donde se expresaron válidas inquietudes, este egregio cuerpo, sin movérsele una pestaña, aprobó el presupuesto 2014 “a libro cerrado”. Ni siquiera tuvieron la deferencia de tratar los temas propuestos por la ciudadanía. Como ven, sobra demostración de la ausencia del Estado. Pensar que la sólida presencia del Estado es básico para la democracia... Carlos H. López DNI 4.820.317 Roca
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