“El infortunio de Vaca Muerta”
En el último programa de “Periodismo para todos”, Jorge Lanata se encargó de mostrar a su vasta audiencia uno de los tantos pueblos postergados de Neuquén que ni aun en este momento, en que recibe al elemento humano que va a explotar la inmensa riqueza que promete Vaca Muerta, goza del beneficio de contar con servicios esenciales como agua, luz y gas en forma integral sino de manera parcial y precaria, careciendo de hospital, escuela digna, oficina policial y cuanto se pueda ocurrir. Aparece nuevo y brillante, como en todas las ciudades pueblos y parajes del interior neuquino, el casino de rigor que abona la ludopatía que ha destruido el alma y la dignidad de la gente común, que pierde lo poco o mucho de lo que gana en esa cueva satánica, refugio de tontos instalado por vivos y alentado por el gobierno provincial que descuida la salud mental de su pueblo por un poco más de riqueza para los amos. También en medio de la pobreza más absoluta aparecen prostíbulos aquí y allá, mientras una madre contaba que tuvo que ir a dar a luz a Cutral Co, viajando un mes antes pues allí sólo se puede tener un hijo en la casa y, con mucha suerte, en la Sala de Primeros Auxilios. Juego y prostitución reinan en Añelo, un pueblo olvidado por los sucesivos gobiernos provinciales, como novedosos atractivos en el único paraje habitado en plena zona de Vaca Muerta, el nuevo gran premio que ganó este país de autoridades que no saben del bienestar general del que habla la Constitución nacional pero sí del lucro por regalías petroleras y gasíferas que permiten desde campañas políticas hasta lujos indescriptibles para unos pocos privilegiados, y siempre ausente en la vida cotidiana del neuquino de a pie que carece de padrino o no es afín a los dueños del poder político. Este pueblo pobre destaca carteles inmensos de cada elección que ha tenido lugar, donde se prometen la inmediata cobertura de la necesidades básicas insatisfechas, hospitales, escuelas, viviendas que jamás se construyeron y que no pasaron de ser pretextos para hacerse de todo el gas y petróleo sobre el que este pueblo manso, golpeado por el frío, el viento y la soledad, sobrevive. El billón de dólares que augura la nueva quimera será la suma de todas las desgracias para el Neuquén de las hambres, tomado como botín de guerra por corruptos de todos los colores pues, si apreciamos la opinión del relevante encuestador Eduardo Fidanza puesta de manifiesto en la Feria del Libro celebrada en Buenos Aires, este tipo de negocios estatales registra desvíos del 50 al 80%, un 20% se destinara a inaugurar un par de escuelas y algún hospital y el Neuquén profundo quedará con tierra contaminada, sin agua dulce pues se agotará en las operaciones de fracking, la gente habrá migrado o muerto por los químicos cancerígenos y los amos brindarán impunes y sin pudor por otro logro de los patrones de una tierra de riqueza inagotable. Héctor Luis Manchini, DNI 7.779.947 San Martín de los Andes
Héctor Luis Manchini, DNI 7.779.947 San Martín de los Andes
En el último programa de “Periodismo para todos”, Jorge Lanata se encargó de mostrar a su vasta audiencia uno de los tantos pueblos postergados de Neuquén que ni aun en este momento, en que recibe al elemento humano que va a explotar la inmensa riqueza que promete Vaca Muerta, goza del beneficio de contar con servicios esenciales como agua, luz y gas en forma integral sino de manera parcial y precaria, careciendo de hospital, escuela digna, oficina policial y cuanto se pueda ocurrir. Aparece nuevo y brillante, como en todas las ciudades pueblos y parajes del interior neuquino, el casino de rigor que abona la ludopatía que ha destruido el alma y la dignidad de la gente común, que pierde lo poco o mucho de lo que gana en esa cueva satánica, refugio de tontos instalado por vivos y alentado por el gobierno provincial que descuida la salud mental de su pueblo por un poco más de riqueza para los amos. También en medio de la pobreza más absoluta aparecen prostíbulos aquí y allá, mientras una madre contaba que tuvo que ir a dar a luz a Cutral Co, viajando un mes antes pues allí sólo se puede tener un hijo en la casa y, con mucha suerte, en la Sala de Primeros Auxilios. Juego y prostitución reinan en Añelo, un pueblo olvidado por los sucesivos gobiernos provinciales, como novedosos atractivos en el único paraje habitado en plena zona de Vaca Muerta, el nuevo gran premio que ganó este país de autoridades que no saben del bienestar general del que habla la Constitución nacional pero sí del lucro por regalías petroleras y gasíferas que permiten desde campañas políticas hasta lujos indescriptibles para unos pocos privilegiados, y siempre ausente en la vida cotidiana del neuquino de a pie que carece de padrino o no es afín a los dueños del poder político. Este pueblo pobre destaca carteles inmensos de cada elección que ha tenido lugar, donde se prometen la inmediata cobertura de la necesidades básicas insatisfechas, hospitales, escuelas, viviendas que jamás se construyeron y que no pasaron de ser pretextos para hacerse de todo el gas y petróleo sobre el que este pueblo manso, golpeado por el frío, el viento y la soledad, sobrevive. El billón de dólares que augura la nueva quimera será la suma de todas las desgracias para el Neuquén de las hambres, tomado como botín de guerra por corruptos de todos los colores pues, si apreciamos la opinión del relevante encuestador Eduardo Fidanza puesta de manifiesto en la Feria del Libro celebrada en Buenos Aires, este tipo de negocios estatales registra desvíos del 50 al 80%, un 20% se destinara a inaugurar un par de escuelas y algún hospital y el Neuquén profundo quedará con tierra contaminada, sin agua dulce pues se agotará en las operaciones de fracking, la gente habrá migrado o muerto por los químicos cancerígenos y los amos brindarán impunes y sin pudor por otro logro de los patrones de una tierra de riqueza inagotable. Héctor Luis Manchini, DNI 7.779.947 San Martín de los Andes
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