Radiografía socioeconómica del país que votará el año que viene
A diferencia de las veces anteriores del ciclo kirchnerista, en ésta no se votará bajo la sombra de la crisis social y de representación derivada del 2001, ni tampoco bajo los efectos de la notoria recuperación económica y social de las primeras gestiones de Néstor y Cristina.
De la gloria a los problemas
Resta un año, pero están a la vuelta de la esquina. Las elecciones del 2015, con todo el bagaje de poder que ponen en juego a lo largo y ancho del país, ya se transpiran. Un camino a las urnas en el marco de un duro derrumbe de la actividad económica. Quedó en el arcón de la historia el comienzo de la década kirchnerista, los logros obtenidos luego de la crisis que desembocó en el 2001.
El martes, el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericano (Ieral), de la Fundación Mediterránea, publicó “Una radiografía socioeconómica de los votantes que elegirán al nuevo gobierno en el 2015”.
Un trabajo sustancioso que sirve para reflexionar sobre qué sociedad votará en octubre del año próximo.
“Debates” conversó con el economista Gerardo García Oro, quien con su colega Marcelo Capello, director del Ieral, elaboró la investigación.
El trabajo desliza en su comienzo dos reflexiones:
• “Los resultados electorales dependen de una multiplicidad de factores que vinculan lo político con argumentos económicos, sociales y hasta ligados a las sensaciones psicológicas y emocionales que ligan al votante con el candidato; motivos por los cuales resulta una tarea difícil anticipar y prever resultados eleccionarios”.
• “En todo caso, lo que resulta factible de analizar son ciertas condiciones que tienen que ver con las circunstancias de hábitat y de vida que transitan los votantes al momento de elegir las propuestas sometidas al acto eleccionario; intentando cuantificar a los mismos de acuerdo con dichas circunstancias”.
-En las urnas del 2015 -señala este diario a Gerardo García Oro- estarán en condiciones de votar 30 millones de argentinos. Si los jóvenes de entre 16 y 17 años participan, podrán sufragar aproximadamente 6.500.000, teniendo en cuenta el arco de los 16 a 24 años que ustedes computan en la investigación.
-¿En cuánto este voto es decisivo para la suerte de las elecciones?
-Nuestro trabajo se independiza de la incidencia que en términos decisivos pueda o no tener ese voto. Sí decimos que este plano de la vida nacional es el que más problemas enfrenta en relación con su situación socioeconómica. Es el sector con “mayores cuentas pendientes” desde el 2003. Es muy significativo el número de jóvenes con problemas para “insertarse en la sociedad”, que es la caracterización que usamos para definir el conjunto de problemas que sobrellevan. O sea, problemas de inserción laboral, de retiro del sistema educativo, trabajo no formal, pertenencia aun en el esfuerzo que hagan por mejorar su condición a hogares pobres que de hecho condicionan la vida, etc.
-¿O sea que tienen condicionada la idea de progreso?
-Exactamente. Hemos determinado que en el lapso 2007-2014, 6 de cada 10 jóvenes están marcados por algunos o más de estos problemas. Conforman una masa de cuatro millones de jóvenes de los 6,4 millones en condiciones de votar.
-¿Hasta dónde se extienden las características de jóvenes “Ni-Ni” de la que habla el informe?
-Son los jóvenes que no estudian, no trabajan y tampoco buscan trabajo. Suman aproximadamente 1.100.000 a hoy. Forman parte del conjunto de problemas que enfrenta el sector joven.
-¿Puede inferirse que, desde lo programático o desde lo que la política conoció como plataformas partidarias destinadas a reflexionar problemas, los jóvenes son de hecho un espacio muy virgen en términos de soluciones?
-Sin duda. Los datos sobre el conjunto de los problemas sociales son claros, actualizados. Es la política, vía reflexionarlos, la que tiene que forjar planes, políticas públicas que no pueden tener otro cariz, otra naturaleza, que ser inclusivas. Ésa es la única dirección que hay que darles, porque se trata de eso: inclusión. En nuestra investigación decimos que hay que trabajar en el rendimiento escolar y en la promoción de oportunidades de empleo en entornos locales e instrumentar estrategias para la prevención y control de conductas riesgosas y el impulso del compromiso e inclusión ciudadana. Éstas serían, en alguna medida, las consignas generales, por así llamarlas, de un programa partidario que contemple a los jóvenes…
-La población en edad adulta comprende aproximadamente 18,7 millones del electorado total del país. ¿Qué características tiene este sector desde lo social y siempre en relación con el 2015?
-Es el espacio más heterogéneo y antagónico en cuanto a su caracterización social. Por un lado, 4,4 millones de ellos habitan en condición de pobreza y se destaca que dentro de este conjunto la incidencia de la inactividad laboral ha crecido fuertemente, pasando de un 25% en el 2003 hasta el 35% en el contexto actual (casi 2,5 millones de personas). Asimismo, el 8,5% se encuentra desocupado (372.000 personas) y el 69% de los adultos pobres que pudieron obtener un trabajo (1,7 millones) sólo logró acceder a empleos precarios.
-¿Cómo reflexionar desde la política este inmenso segmento del electorado?
-Hay mucho por hacer en política pública, en pos de revitalizar entornos productivos que reincorporen a estas personas a la vida activa, como forma genuina de superar su actual situación de ingresos insuficientes que hacen recaer a su hogar en condición de pobreza. Pero una reflexión más sobre este conglomerado. Entre los adultos ocupados que habitan en hogares no pobres, la inactividad laboral alcanzó sólo al 17% de este conjunto (2,5 millones) y el desempleo al 3% (435.000 personas); mientras que entre los ocupados, un 44% logró dar con un empleo formal en el sector privado (más de cinco millones de personas), el 22% tiene un puesto público (2,5 millones) y sólo el 34,4% actúa en entornos precarizados (3,9 millones).
-¿Conclusión?
-En suma, la situación socioeconómica de este tipo de votantes se dirime en una dualidad que no sólo tienen que ver el grado y calidad de involucramiento de la persona con el mundo del trabajo y la preparación, sino también con las diferenciales oportunidades de progreso y movilidad social que acaban también por recaer sobre todas las personas que habitan el hogar, dependientes de los ingresos generados por los primeros.
Señalemos que en relación con la población de edad avanzada, presumiblemente en condición de inactividad laboral, el informe del Ieral señala: con el impulso de la moratoria previsional (2007) y la nueva regla de movilidad para la actualización de haberes (2009) se pretendió dar una solución rápida a la problemática de la falta de cobertura previsional y a los crecientes reclamos por problemas de cómputo y actualización de los haberes previsionales.
La moratoria previsional, mediante la cual en el 2007 accedieron a un beneficio previsional más de 1,7 millones de personas y que en la actualidad alcanza a unos 2,6 millones, trajo aparejados algunos resultados positivos en materia de reducción de la pobreza entre hogares liderados por adultos mayores. No obstante, resulta significativo tomar en consideración los incentivos que este tipo de estrategia acaba de forjar entre los individuos y las condiciones de sustentabilidad del régimen.
En este sentido, puede observarse que al considerar la población en edad avanzada, tan solo el 65% alcanzaba una cobertura previsional hacia el 2003, antecedente que hoy supera el 87%, o sea 4,5 millones de jubilaciones. Este cómputo excluye el cobro de pensiones por fallecimiento.
En línea a esto, puede apreciarse una significativa caída en la proporción de población en edad avanzada sobre el total de individuos en condición de pobreza, lo cual constituye un activo desde el punto de vista social para la actual administración de gobierno y, por supuesto, también un activo político; más allá de las cuentas pendientes en materia de reclamos judiciales por deficiente actualización y determinación del haber inicial.
En fin, toda una realidad social que el Ieral pone a disposición de la política en carrera al 2015.
Carlos Torrengo
carlostorrengo@hotmail.com
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