Chicos “institucionalizados”: muchos terminan con causas penales, presos o muertos
En el juicio por el crimen de un placero, en las 1.200 Viviendas, hubo coincidencia en que también estuvo involucrado un adolescente.
CIPOLLETTI
CIPOLLETTI (AC).- El juicio por el crimen del placero reveló la situación de vulnerabilidad de muchos menores, también Cipolletti. Durante el debate, las partes coincidieron con la intervención en el asesinato de un adolescente inimputable. Dijeron que el sistema falló y que existen muchos jóvenes “institucionalizados” que terminan con causas penales.
Darío Parra, que trabajaba como placero y tenía 21 años, fue asesinado a puñaladas el 19 de febrero de este año en una garita de las 1.200 Viviendas. Según el expediente, presuntamente fue atacado con un cuchillo y con un tenedor por el procesado Adrián Alarcón, que es el único acusado en este juicio. También participó un menor de 15 años, que es inimputable para la Justicia Penal y por eso fue internado por un Juzgado de Familia.
En el juicio declararon los operadores de Promoción Familiar, que dependen del gobierno provincial, y dijeron que tanto el procesado Alarcón como el menor “estaban bajo programa”.
La defensora estatal Verónica Rodríguez afirmó en los alegatos que el de Alarcón es uno de los tantos casos de “menores que han sido institucionalizados” y que luego terminan con causas penales, presos o asesinados. Por el homicidio de Parra, el fiscal y la querella pidieron 18 y 20 años de prisión.
Franco Hernández, otro joven que también tenía 21 años, fue asesinado en la noche del 12 de junio de 2013 tras enfrentarse con un chico de 15 años al que descubrió robando en su casa del barrio Anai Mapu. Murió de una puñalada en el corazón.
Un joven de 18 años fue procesado con prisión preventiva y está acusado de efectuar disparos con una tumbera para auxiliar a su hermano de 15 años, que se estaba peleando con Franco. Ese menor se atribuyó el crimen pero fue sobreseído por inimputabilidad y quedó a disposición de un Juzgado de Familia de Cipolletti y del Ejecutivo provincial. Se encuentra internado en un Centro de Atención Integral para Niños y Adolescentes (Caina), de Roca. Después del asesinato, los padres del menor dialogaron con un periodista de “Río Negro” y aseguraron que el Estado “nunca los ayudó”, a pesar de que “golpearon las puertas” de muchas instituciones. El crimen de David en Bariloche, el chico de 13 años que fue asesinado con un disparo por la espalda, develó el complejo entramado de los menores institucionalizados. El lunes, en Roca, un menor de 15 años, que se había escapado de un hogar Caina, recibió un disparo en la pierna y tuvo que ser internado.
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