“Pecado de omisión”
El cuento de la escritora española Ana María Matute recrea una historia trágica en un pueblo español de la posguerra. En este relato, el pecado de omisión es cometido por un adulto egoísta y avaro, que vulnera el derecho a recibir educación de su sobrino huérfano y lo envía al campo a trabajar en el pastoreo de ganado, en absoluto aislamiento. Como consecuencia de esta vida rústica y carenciada, el niño se embrutece y, cuando descubre que su destino podría haber sido muy diferente si hubiera tenido la oportunidad de ir a la escuela, termina lapidando a su tío. Dicen que a veces la realidad supera la ficción, por esto cabe recordar que el gobierno municipal de Liliana Alvarado (Frente Grande) fue uno de los primeros en firmar el acuerdo con la Provincia para hacerse cargo del mantenimiento de escuelas. Pero a lo largo de toda su gestión, los alumnos de escuelas públicas de Cinco Saltos también han sido víctimas del pecado de omisión: • En la Escuela Primaria Nº 39, en la que no se realizaron las obras de gas correspondientes durante el ciclo lectivo 2014 e inicios del 2015, perjudicando a más de 400 alumnos. (Ver nota en este diario del 4/3/15: “Escuela de Cinco Saltos no tendrá clases hasta después del 20”). La hipocresía de la gestión Alvarado llegó a su punto máximo cuando se responsabilizó al gobierno provincial de no haber girado los fondos para realizar las obras, aunque fue el propio gobernador Weretilneck quien desmintió a los funcionarios locales brindando la fecha y el monto preciso del depósito realizado para las obras en escuelas de esta ciudad. • En la Escuela Primaria Nº 252, que permaneció dos semanas sin clases por estar infestada de ratas. Sabemos que las mismas están asociadas a la desidia, el abandono, la suciedad y la inmundicia… Ésta es la metáfora ideal, que expresa literalmente la situación de las escuelas de nuestra ciudad y el lugar que ocupa la educación de los niños y jóvenes cincosaltenses para la gestión Alvarado. • Enseñanza Técnica Nº 16, en el año 2013, cuando diez alumnos sufrieron intoxicación por el consumo de alimentos en mal estado de una firma que había sido adjudicada para entregar las viandas a estudiantes de escuelas de doble jornada. Fue comprobado que la elaboración y distribución de los alimentos se llevaba a cabo en forma irregular, sin respetar las normas mínimas de higiene, afectando de esta manera la salud de niños y adolescentes en franca situación de vulnerabilidad. (Ver nota de este diario del 26/6/13: “Suspenden la provisión de viandas en secundarios de Cinco Saltos”) Sabemos que en los tiempos que corren muchos funcionarios consideran a la educación un gasto y no una inversión, tal es así que diariamente sus expresiones los delatan. Pero una cosa es en el discurso y otra, en los hechos. El desinterés, la negligencia y hasta la mala intención de postergar los servicios básicos que corresponden a nuestras escuelas y a sus niños quedan evidenciados con los ejemplos anteriores. El pecado de omisión en estos casos tiene responsables directos en el gobierno municipal de la intendenta Alvarado, quien pretende ser reelegida. Aracelli Enrique DNI 20.814.065 Cinco Saltos
Aracelli Enrique DNI 20.814.065 Cinco Saltos
El cuento de la escritora española Ana María Matute recrea una historia trágica en un pueblo español de la posguerra. En este relato, el pecado de omisión es cometido por un adulto egoísta y avaro, que vulnera el derecho a recibir educación de su sobrino huérfano y lo envía al campo a trabajar en el pastoreo de ganado, en absoluto aislamiento. Como consecuencia de esta vida rústica y carenciada, el niño se embrutece y, cuando descubre que su destino podría haber sido muy diferente si hubiera tenido la oportunidad de ir a la escuela, termina lapidando a su tío. Dicen que a veces la realidad supera la ficción, por esto cabe recordar que el gobierno municipal de Liliana Alvarado (Frente Grande) fue uno de los primeros en firmar el acuerdo con la Provincia para hacerse cargo del mantenimiento de escuelas. Pero a lo largo de toda su gestión, los alumnos de escuelas públicas de Cinco Saltos también han sido víctimas del pecado de omisión: • En la Escuela Primaria Nº 39, en la que no se realizaron las obras de gas correspondientes durante el ciclo lectivo 2014 e inicios del 2015, perjudicando a más de 400 alumnos. (Ver nota en este diario del 4/3/15: “Escuela de Cinco Saltos no tendrá clases hasta después del 20”). La hipocresía de la gestión Alvarado llegó a su punto máximo cuando se responsabilizó al gobierno provincial de no haber girado los fondos para realizar las obras, aunque fue el propio gobernador Weretilneck quien desmintió a los funcionarios locales brindando la fecha y el monto preciso del depósito realizado para las obras en escuelas de esta ciudad. • En la Escuela Primaria Nº 252, que permaneció dos semanas sin clases por estar infestada de ratas. Sabemos que las mismas están asociadas a la desidia, el abandono, la suciedad y la inmundicia… Ésta es la metáfora ideal, que expresa literalmente la situación de las escuelas de nuestra ciudad y el lugar que ocupa la educación de los niños y jóvenes cincosaltenses para la gestión Alvarado. • Enseñanza Técnica Nº 16, en el año 2013, cuando diez alumnos sufrieron intoxicación por el consumo de alimentos en mal estado de una firma que había sido adjudicada para entregar las viandas a estudiantes de escuelas de doble jornada. Fue comprobado que la elaboración y distribución de los alimentos se llevaba a cabo en forma irregular, sin respetar las normas mínimas de higiene, afectando de esta manera la salud de niños y adolescentes en franca situación de vulnerabilidad. (Ver nota de este diario del 26/6/13: “Suspenden la provisión de viandas en secundarios de Cinco Saltos”) Sabemos que en los tiempos que corren muchos funcionarios consideran a la educación un gasto y no una inversión, tal es así que diariamente sus expresiones los delatan. Pero una cosa es en el discurso y otra, en los hechos. El desinterés, la negligencia y hasta la mala intención de postergar los servicios básicos que corresponden a nuestras escuelas y a sus niños quedan evidenciados con los ejemplos anteriores. El pecado de omisión en estos casos tiene responsables directos en el gobierno municipal de la intendenta Alvarado, quien pretende ser reelegida. Aracelli Enrique DNI 20.814.065 Cinco Saltos
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