YPF en Nueva York, otro equivocado abordaje

Redacción

Por Redacción

GAS Y PETRÓLEO

Hace poco YPF dio a conocer su reporte financiero del 2014 ante la Securities and Exchange Comission (SEC), en Estados Unidos, para informar a los inversores sobre el estado de la compañía y la situación de la Argentina para sus operaciones.

El informe de Miguel Galuccio invocó como riesgos, a la hora de invertir en la Argentina, más allá del conflicto con los holdouts, las altas tasas de interés, los cambios abruptos en el valor de la moneda, los niveles altos de inflación, el control del tipo de cambio y de precios y salarios, las regulaciones para importar y los cambios en la política económica y fiscal. Todo ello, de acuerdo con este informe, podrá impactar negativamente en el 2015 en la situación financiera de YPF y en los resultados sobre sus activos y operaciones.

Lo curioso es que, en un marco socioeconómico parecido, el informe del 2013 de YPF apuntó a descalificar el carácter de accionistas controlantes de YPF del Estado nacional y de las provincias, argumentando que no podía asegurar que las decisiones tomadas por los accionistas controlantes no colisionaran con los intereses del resto de los accionistas. También cargó contra las empresas provinciales y las condiciones que pudieran imponer las provincias para la exploración y explotación de hidrocarburos, lo cual le sirvió al gobierno nacional, a partir del dictado de una nueva ley, para restringir la participación de las empresas provinciales en la forma de “carry” en cada área concesionada y avanzar sobre regulaciones a los cánones, impuestos y regalías provinciales.

La nueva ley no incorporó, tal cual lo manifestamos en distintas notas, definiciones imprescindibles sobre la multiplicidad de aspectos negativos del escenario macroeconómico de la Argentina, que paradójicamente mencionó YPF en su último informe. No solamente perdimos un tiempo preciado, la ley no sirvió en nada para dinamizar el sector. Quedó claro que, aun en condiciones desfavorables, los principales avances del shale en la Argentina, con Chevron, Dow Chemical, ExxonMobil, Shell y Petrobras, entre otras, se han dado con el carry de G&P, empresa neuquina de hidrocarburos y el fuerte protagonismo del gobierno provincial.

No les ayuda a las provincias que están en la avanzada del desarrollo petrolero y gasífero de la Argentina que YPF multiplique incertidumbres sobre un escenario macroeconómico que el mundo ya conoce. Parece ridículo que no se emitan billetes de mayor valor en el país para ocultar los efectos inflacionarios de una década y le transmitamos a los inversores del mundo la gravedad de nuestra inflación. No parece coherente que una empresa “de bandera” que participa en los mercados externos procurando inversiones reniegue de su condición de ser controlada por el Estado argentino, efectuando apreciaciones que desvirtúan y son contrarias a su propia génesis y constitución, y rozan el agravio para el país, su carta fundacional y también para las autonomías provinciales.

En definitiva, las cuestiones macroeconómicas responden al modelo político de un gobierno nacional que no tiene vocación para cambiarlas y que, al menos en esta versión, finaliza este año. Valoro el profesionalismo y las condiciones de Miguel Galuccio como un hombre planificador y respetuoso de las políticas de Estado, por lo cual, a mi entender, este año debería ajustarse a promover y difundir las condiciones de nuestras cuencas continentales y marítimas, inexploradas casi en un 90%, y la potencialidad que tienen nuestros recursos convencionales y no convencionales y al mismo tiempo trabajar para generar, para los próximos años y de acuerdo con su experiencia, un escenario macroeconómico estable y previsible para el desarrollo que anhelamos, particularmente en lo que se refiere a precios internos genuinos, para el gas y para el petróleo.

JOSÉ BRILLO

Exdiputado nacional neuquino

JOSÉ BRILLO


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