David Bowie vuelve este viernes con el majestuoso “Blackstar”
El enigmático álbum del Duque Blanco se conocerá justo el día que cumple 69 años.
SU DISCO NÚMERO 38/ VIDEO
El maestro permanece en silencio desde hace años, y por ello deja que sean otros los que expliquen cómo se hizo su nuevo disco (espontáneamente) y qué esperar de él (muchísimo).
Para su nuevo trabajo, titulado “Blackstar”, que sale a la venta este viernes y cuya portada preside una gran estrella negra, el artista británico vuelve a estar acompañado de su productor de años, Tony Visconti, y cuenta por primera vez con Donny McCaslin como director musical. Ambos hablan maravillas sobre el nuevo trabajo del genio del pop, que presenta su álbum número 25 desde 1967.
Visconti dio a “Rolling Stone” la cita clave: “El objetivo fue eludir de todas las maneras al rock and roll”. Por su parte, McCaslin contó a la revista “Uncut” que no necesitaron más de tres tomas para grabar cada canción y que Bowie fue “muy amable y generoso”.
No hay que contar con información de “insider” para darse cuenta de que uno de los artistas más destacados del siglo XX alcanzó una nueva cima creativa con este trabajo. La música habla por sí sola.
Aquellos que temían que Bowie hubiera entrado ya en su retiro tras el lanzamiento de su disco de regreso “The Next Day” en 2013, un sólido trabajo de 14 canciones, con menos prentensiones y cierta mirada hacia el pasado, se sorprenderá gratamente con los exaltados solos de saxofón de McCaslin, las improvisaciones de la banda, la notoria ausencia de guitarras en beneficio de la percusión, los experimentos electrónicos, y el sorprendente alejamiento de Bowie del clásico formato de canción basado en el verso-estribillo. La misión de evitar el rock se cumplió con creces.
Definitivamente Bowie, el gran transgresor que cumplirá el día del lanzamiento de “Blackstar” 69 años, descubrió a su edad avanzada el jazz moderno. Y es probable que también haya descubierto una vanguardia sonora desconocida para él: su radical cambio en el sonido bebe desde Radiohead a Massive Attack, del dub y el hiphop, así como de los veteranos King Crimson y hasta de Scott Walker, compañero de generación de Bowie.
“Blackstar” se conforma de únicamente siete canciones de larga duración que suman en total unos 40 minutos de música, muy lejos ya de hits como “Space Oddity”, “Life on Mars”, “Heroes” o “Let’s Dance”.
En su lugar, Bowie da rienda suelta a su tropel de excepcionales músicos de jazz reclutados en el club neoyorquino “55 Bar” y obliga a su voz perceptiblemente envejecida a brindar nuevamente una gran presentación.
El primer tema del disco es el que da nombre al álbum y establece de entrada el tono: durante la canción, de diez minutos, se escucha a Bowie cantando en un falsete artificioso, un ritmo intrincado (el batería Mark Guiliana en plena forma), salvajes frases de saxofón y líneas de texto sombrías.
Para cuando el oyente se acostumbró, la mitad del tema ya ha pasado y se adentra, tras un breve interludio, en un nuevo “groove” más tranquilo, pero igual de emocionante.
En piezas como “Tis A Pity Seh Was A Whore” o “Sue”, se observa lo mucho que se inspiró David Bowie en figuras del rock más jóvenes que él, no afectadas por los dogmas del rock.
Uno de los puntos altos del disco es “Lazarus”, canción que el británico escribió para su musical, llamado igual y protagonizado por Michael C. Hall, el actor protagonista de la serie “Dexter”, y que fue estrenado en Nueva York en diciembre de 2015.
Para aquella ocasión, el cantante, que hace 12 años sufrió un ataque al corazón que lo alejó de los escenarios y de la vida pública, volvió a aparecer de forma elegante y extravagante.
Con “Dollar Days”, una balada conciliadora, y “I Can’t Give Everything Away”, un tema de gran complejidad, finaliza un disco ya calificado por los críticos como una de las obras más destacadas de este año.
“Blackstar” es intransigente en su estética sonora y tendrá que salir adelante sin el habitual tour de entrevistas que suelen conceder los artistas. David Bowie se puede permitir ese lujo tras vender más de 140 millones de discos, así como la negativa a no volver a dar grandes conciertos.
“Creo que no volverá a actuar en vivo”, reconoce Visconti, que sin embargo no cierra del todo la puerta. “Si volviera a hacerlo, sería una absoluta sorpresa”.
DPA
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