La masacre de Orlando no logra promover un cambio sobre las armas
Pero la dura oposición republicana y el año electoral anticipan que un cambio en la legislación volverá a quedar sólo en palabras.
El peor tiroteo en la historia de Estados Unidos reavivó nuevamente el clamor de quienes favorecen un mayor control en la venta de armas de fuego.
Pero la masacre de Florida muestra también la magnitud del reto, en un país donde un hombre de 29 años, alguna vez investigado y vigilado por el FBI, pudo cometer un asesinato en masa con un arma comprada legalmente.
Como las críticas se han vuelto un ritual tras cada tiroteo que regularmente conmociona a Estados Unidos, el presidente Barack Obama volvió a pedir leyes más estrictas sobre las armas.
“Esta masacre es… un nuevo recordatorio de lo fácil que es para alguien conseguir un arma que le permite disparar a personas en una escuela, o en lugar de oración, o en un cine, o en una discoteca”, dijo Obama.
“Tenemos que decidir si ese es la clase de país que queremos ser”, agregó.
Era un llamado poderoso. También uno familiar. Un veterano reportero estadounidense estimaba en Twitter que era la 20ª vez que Obama da el mismo mensaje.
En el poder desde 2009, Obama fue bloqueado en su intención de frenar la violencia por un Congreso de mayoría republicana y por un poderoso lobby de armas que rechaza cualquier iniciativa para controlar el porte de armas en nombre de la Segunda Enmienda de la constitución estadounidense.
El lunes, la Casa Blanca pidió al Congreso aprobar nuevas leyes para impedir que extremistas tengan acceso a armas de asalto.
Pero los expertos dicen que el bloqueo no está cerca de terminar, pues el control de armas es un asunto delicado en la elección, tanto para republicanos como para demócratas.
“Los republicanos que controlan el Congreso se oponen rotundamente a cualquier legislación sobre armas y no le darán a Obama esta victoria en un año electoral”, dijo Adam Winkler, profesor de derecho en la Universidad de California Los Ángeles (UCLA).
Omar Mateen, el estadounidense de origen afgano que el FBI cree que se radicalizó en línea y que fue investigado en años recientes por presunto extremismo, entró al club Pulse de Orlando temprano el domingo armado con un rifle de asalto AR-15 y una pistola.
Cuando el tiroteo terminó, 49 personas habían muerto y 53 estaban heridas. Mateen murió en un intercambio de disparos con la policía.
El rifle de asalto AR-15 es el mismo que fue utilizado en la masacre de la escuela primaria Sandy Hook en 2012, en el tiroteo en un cine de Colorido el mismo año y en el ataque en San Bernardino en diciembre pasado.
Rechazo y muertes en Estados Unidos
Según sondeos de la Universidad de Quinnipiac, entre 88% y 93% de los estadounidenses apoyan controles universales de historial de armas y más de la mitad apoya una prohibición de las armas de asalto.
Según la asociación Gun Violencie Archive, 13.429 personas murieron en 2015 y 5.962 en lo que va de este año por armas de fuego.
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