En los barrios ribereños no tienen ninguna indicación de cómo actuar

En un encuentro debatieron las acciones para una emergencia hídrica y los diferentes niveles de gobierno que interactúan según sus competencias.

Redacción

Por Redacción

¿La ciudad está preparada para afrontar una emergencia generada por una creciente de los ríos o una catástrofe en las represas ubicadas aguas arriba?

Esta semana, el municipio realizó la primera jornada de “Gestión del riesgo por crecidas” de la que participaron referentes de organismos vinculados a esta temática. El foco se puso todas las acciones que se deben tener preparadas para enfrentar una emergencia de estas características.

Del encuentro participaron funcionarios de distintas entidades oficiales, como el Organismo Regulador de Seguridad de Presas, de Defensa Civil de Río Negro, Protección Ciudadana de Cipolletti y de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas de los ríos Limay, Neuquén y Negro.

Desde hace décadas, la ciudad cuenta con al menos tres barrios asentados a la vera del río Neuquén y otros tantos en la margen del río Negro. Son cientos de familias que viven a escasos metros de los espejos de agua que bordean a Cipolletti.

Ante la consulta, los habitantes de los barrios ribereños aseguraron que en los últimos años el río Neuquén mantuvo los niveles de su cauce, pero no dudaron en remarcar que es “necesario” que se brinde información sobre los pasos a seguir durante una emergencia hídrica y una eventual evacuación (Ver recuadro).

Durante el encuentro que se realizó el martes, el intendente Aníbal Tortoriello, acompañado por el titular de Protección Civil, Felipe Vallejos, remarcó que los organismos competentes están trabajando en prevención e invitó a los funcionarios a planificar conjuntamente una respuesta ante posibles situaciones adversas.

Poca preparación

“Vemos que en ciudades como Cipolletti –una de las más grandes de la región– estamos en condiciones de sufrir inundaciones como de ser afectados por la rotura de presas. Es muy poca la preparación que tiene, muy poca la información, muy poca la prevención ante una contingencia de estas características, y creo que como funcionarios públicos debemos trabajar para diseñar un sistema para mitigar las consecuencias de una catástrofe”, reconoció el jefe comunal.

Durante el encuentro, se disertó sobre Riesgo, articulación provincial y municipal; los sistemas de Emergencia Hídrica y sobre el plan de acción durante una emergencia.

También se dieron detalles sobre la ley 27.287, la reducción del riesgo de desastres en comunidades aguas abajo de las presas y el abordaje militar en emergencias, que estuvo a cargo del ministerio de Defensa y de la subsecretaría de Coordinación Militar en Emergencia.

El dato

Juan Carlos Bustamante vive hace 11 años en Costa Norte, un barrio ubicado a la vera del río Neuquén. Sólo unos ocho metros separan su casa de la ribera. En la zona no se observan carteles que indiquen las acciones a seguir en caso de evacuación, asegura el hombre, por lo que remarca que es necesario que se coloque este tipo de elementos y que se difunda un plan de emergencias. “Hay que hacer un plan. Jamás vino nadie del municipio a darnos una charla”, remarcó.

Mientras Juan Carlos repara un automóvil, explica que hace cinco años, vivieron una notable subida del río, aunque remarcó que en general el nivel del agua se mantiene. Respecto de la prevención, el hombre sostuvo que es necesario que las personas que viven en ese barrio cuenten con algún tipo de asesoramiento o al menos que se conforme un plan de emergencia.

Marcela Figueroa vive junto a toda su familia en Costa Sur. En los 42 años que lleva en el lugar nunca vio cartelería que indique salidas de evacuación. El fondo de su casa da directo al río y sólo los separa una reja y unos escasos metros de distancia.

Sobre la ribera del río se observan neumáticos en fila, que fueron colocados por su familia. “No vi ni el barrio ni el centro. Sólo sé que si se escucha una bocina hay que salir corriendo hacia la zona de bardas, en Neuquén”, expresó. “Estaría bueno que alguien se acerque a dar una charla, por las dudas”, agregó.

María Angélica Calderón, una vecina del barrio Labraña explica que no hay carteles y tampoco información sobre emergencias hídricas. A su vez, remarca que en el barrio le temen a la crecida del río, en situaciones extremas como el temporal 2014.

Daiana Espinoza tiene 19 años y vive en el corazón de Costa Norte. Al igual que el resto de los habitantes de esa zona, asegura que es necesario que el municipio brinde información sobre el tema.

Datos

6
barrios están asentados
en las riberas de los ríos Neuquén y Negro, en jurisdicción de Cipolletti.


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