Aborto, una responsabilidad compartida

Por Redacción

Sin clientes no hay trata. Una frase sencilla que bien puede aplicarse al aborto: sin un hombre no hay embarazo no deseado. No tengo una posición tomada sobre su despenalización, pero entiendo a las mujeres que están desesperadas, entre la espada y la pared. El Estado debe darles una salida que no signifique el fin de su vida.

Normalmente no son las mujeres de buena posición las que ponen en riesgo su vida, sino las más desprotegidas, las que no tienen ni los medios ni la preparación suficiente. Leo en las redes a cientos de hombres juzgando y condenando el aborto, pero no leí uno solo que se haga cargo de la parte que nos toca en esta tragedia. Cuando una mujer decide abortar es porque la otra parte, el hombre, se borró, y no sólo no se hizo cargo de su responsabilidad sino que además se saca el lazo culpando exclusivamente a la mujer por no “haberse cuidado”, como si fuera sólo responsabilidad femenina.

En estos casos la empatía es absolutamente inútil, jamás podremos llegar siquiera a imaginar lo que pasa por la cabeza de esa mujer al verse embarazada, abandonada, juzgada y condenada. Algunos señalan que para eso hay leyes que obligan al hombre a encargarse de la manutención y crianza del niño por nacer, pero no entienden que no se trata sólo de una cuestión económica sino que se trata de una carrera frustrada, una adolescencia abruptamente cortada; de una mujer a la que su familia, tal vez, destierre por vergüenza, etc.; mientras el hombre continúa con su vida como si nada hubiera pasado. No sé si esta ley saldrá o no aprobada en el Senado, pero lo menos que puede suceder es que provoque un gran cambio cultural al sacarle el peso exclusivo del aborto a la mujer y dividir las responsabilidades con el hombre. Si el embarazo fue entre dos, entonces las responsabilidades también deben ser para los dos. Si la mujer decide abortar porque el hombre la abandona o la presiona para que lo haga, entonces debe ser juzgada y condenada ella por abortar pero también el hombre por homicidio; y si la mujer pierde la vida en el proceso, el hombre debe ser juzgado y condenado por doble homicidio culposo. Sólo así entenderemos que la responsabilidad de engendrar una vida es compartida, por lo que el cuidado de hacerlo, o no, también es compartido.

Gabriel Flores

DNI 12.818.274

“Cuando una mujer toma la decisión de abortar es porque el hombre se borró y no sólo no se hizo cargo de su responsabilidad sino que además se saca el lazo”.

Gabriel Flores

DNI 12.818.274

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“Cuando una mujer toma la decisión de abortar es porque el hombre se borró y no sólo no se hizo cargo de su responsabilidad sino que además se saca el lazo”.

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