Absolvieron a los cinco policías acusados por torturas en la U11
La decisión de los jueces fue unánime.
Neuquén
NEUQUÉN (AN).- El tribunal integrado por Martín Marcovesky, Cristian Piana y Héctor Dedominichi absolvió ayer por unanimidad a los policías Martín Castillo, Gastón Rosas, Sergio Catalán, Gustavo González y Mirko Bernardelli quienes fueron acusados de torturar a tres internos de la Unidad 11, uno de ellos Cristian Ibazeta, asesinado en la cárcel en mayo de 2012.
De acuerdo a la imputación realizada por la asociación Zainuco, que representa los derechos de las personas privadas de su libertad, los hechos habrían ocurrido el 22 de febrero de 2009, a las 22, en el pabellón 6 en perjuicio de Ramón Mansilla, Marcelo Nuñez e Ibazeta.
La fiscalía, que había solicitado el sobreseimiento, no participó del debate
Para el tribunal “no se pudo acreditar con el estándar de exigencia requerido por una sentencia condenatoria la hipótesis de la querella.”
“Se ha hecho un análisis pormenorizado de las declaraciones de Núñez, Mansilla, Serrano y Torres (internos) que aparecen como nucleares y presentan fuertes puntos de coincidencia, pero tan fuerte son las coincidencias que presentan como las divergencias. Hay diferencias temporales en sucesos, diferencias muy importantes en las dinámicas”, sostuvo Piana, encargado junto a Marcovesky de dar a conocer el veredicto.
Los policías y sus familiares festejaron con aplausos la resolución. Uno de los defensores, incluso, dijo “¡viva la fuerza!”.
La abogada querellante Angélica Acosta aseguró luego de conocida la decisión: “Teníamos pruebas contundentes de todo, sin embargo con la desidia con la que fue tratado todo esto, como fueron tratados los testigos cuando pedían su protección (por tratarse de presos que declararon contra policías), no nos sorprende. Como son testigos que están sometidos a la privación de la libertad su testimonio no es creído. Ese es el punto: el testimonio de las personas privadas de la libertad no es creído. Así como el fiscal Di Maggio hizo una parodia para que se cayera la causa, así actuó el tribunal. Es la misma lógica judicial. Los delitos dentro de las unidades de detención se tapan.”
Esta causa es la segunda en la que se investigan hechos de tortura en la provincia, pero que no terminan en condenas por esa calificación. En la primera fueron enjuiciados 27 agentes de los cuales se declaró responsables a seis por severidades y vejaciones en el 2010, y sólo a dos a penas de cumplimiento efectivo.
En aquel debate Ibazeta fue testigo clave.