Absolvieron al colectivero por “contradicciones” de testigos
Fue tras el juicio por la muerte del gendarme atropellado en Neuquén.
Neuquén
Archivo
El trágico choque ocurrió a fines del 2013. El chofer pidió perdón a la familia de la víctima.
NEUQUÉN (AN).- “Pedí perdón, pero esta es una mochila que no me voy a sacar nunca”, aseguró ayer Jorge Obelar, el colectivero de la empresa Ko:Ko, tras ser absuelto en el juicio por la muerte del gendarme Rómulo Beltrán. Por unanimidad los jueces María Gagliano, Cristian Piana y Daniel Varessio concluyeron que no se pudo probar que ese 17 de diciembre de 2013 el chofer haya cruzado en rojo el semáforo de Ruta 22 y Láinez. Consideraron que los tres testigos que declararon eso fueron contradictorios y que otros testigos aseguraron que el chofer cruzó en verde. Ese fue el eje del debate, ya que no se puso en duda que la colisión entre la moto de 150 cc de Beltrán y el interno 115 que viajaba hacia Senillosa fue la causa de la muerte del gendarme. En tanto que en el mismo juicio quedó demostrado que el micro no circulaba en exceso de velocidad sino que lo hacía a 45 kilómetros por hora. El fiscal Maximiliano Breide Obeid anticipó que impugnará la decisión de los jueces, aunque Obelar destacó que “me voy más tranquilo porque pude hablar con la familia y pedirles perdón”. Para el hombre, que desde hace 12 años es colectivero, “todo pasó en un segundo y no tuve tiempo de hacer nada”. Y señaló que “fue muy difícil para mí después de esto poder volver a manejar un colectivo, porque es lo que amo, pero nunca había tenido ni una multa ni ningún accidente y me pasó esto con el peor resultado”. Según los testigos y las pericias que se analizaron en el juicio oral, Beltrán circulaba en moto por Láinez con dirección al norte, hacia el centro de Neuquén. Mientras que el micro circulaba hacia el oeste, desde el Parque Central y con destino a Senillosa. El mismo Obelar aseguró que antes de cruzar vio el semáforo de la ruta parpadear en verde. En tanto que algunos testigos contaron que Beltrán emprendió la marcha una vez que le dio el rojo. Ambos rodados se encontraron en plena ruta y por su peso el colectivo arrastró por 37 metros a la moto, causándole la muerte a Beltrán casi en el acto. Junto a su abogado Javier Diez, Obelar aseguró ayer que “muchas motos se adelantan, tenés que ir con los ojos bien abiertos y a veces hasta tenés que parar el micro para que pasen, porque muchas veces pasan los semáforos en rojo, sobre todo las motos”.
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