Admitió en juicio haber asesinado a dos jóvenes de un solo tiro
Dijo que sólo disparó contra la casa, en barrio Don Bosco de Cipolletti
FUE EN CIPOLLETTI
CIPOLLETTI (AC).- Comenzó el juicio por el doble crimen en el barrio Don Bosco y surgió como principal hipótesis que las muertes de Daniel Morales y de Maximiliano Ruiz Díaz se produjeron por un “ajuste de cuentas” por un robo de marihuana. El caso tiene tres imputados y sólo uno de ellos declaró y reconoció haber gatillado una pistola 9 milímetros. Según las pericias, un solo disparo mató a los dos jóvenes e hirió a otro.
El doble homicidio ocurrió el 30 de marzo de 2012 en una casa de la calle José Hernández y Ecuador. Las víctimas tenían 20 y 21 años y estaban almorzando junto a otros jóvenes. Cerca de la mesa había una ventana por donde ingresó el proyectil. El terreno estaba cubierto con una mediasombra y en el patio también había un parral de casi dos metros. El licenciado en Criminalística Diego Rebosio aseguró ayer en el juicio que “desde la calle, la ventana no se ve porque la media sombra obstaculiza la visión”. Entre un punto y otro hay una distancia aproximada de 18 metros.
Los imputados son Maximiliano Sepúlveda (21), Carlos Adrián Dell’Oro (23) y Carlos Leguizamón Alcaide (44) y sólo el primero declaró ayer. El joven se reconoció “responsable del hecho” y dijo que no tuvo intención de matar sino que “tiré un disparo pero nunca pensé que iba a matar a alguien. Disparé hacia la vivienda, no vi a nadie”.
Según la acusación, Leguizamón Alcaide pasó primero en un Ford Escort y señaló a las víctimas y, enseguida, aparecieron Dell’Oro, al mando de una moto, con Sepúlveda atrás, con la pistola. Después huyeron, aunque luego de un tiempo de investigación fueron detenidos.
El forense Ismael Hamdan explicó que el proyectil hirió primero a Ruiz Díaz en la cabeza, aunque sin ingresar en la cavidad craneana. Después lastimó a otro joven en el hombro y finalmente provocó un orificio de entrada en la sien derecha de Morales, “atravesó los dos hemisferios cerebrales y se quedó detenido en el lado opuesto”. Las víctimas estuvieron en terapia por varios días y finalmente murieron.
El último testigo que declaró ayer contó que ese día estaba vendiendo marihuana en una casa de Primeros Pobladores y Bolivia y que dos personas ingresaron a robarle, lo golpearon, se llevaron la droga, 500 pesos de las ventas y otros 200 que guardaba en su bolsillo. Cuando salió de esa casa se subió a un coche que manejaba Leguizamón Alcaide.
Nadie lo dijo explícitamente pero todo hace suponer, y esa conclusión también surge de la investigación, que los homicidios tienen relación con ese robo.