Advierten que en Confluencia hay chicos de diez años armados

El lunes fue demorado un menor de 14 años con una pistola tumbera.

Por Redacción

Neuquén

NEUQUÉN (AN).- En el barrio Confluencia dicen que chicos de 10 años juegan con juguetes y otros que lo hacen con armas cargadas. Hay gente que intenta ayudar y otra genera conflictos. Es un sector de la capital donde la solidaridad lucha entre sus pliegues con la violencia.

El lunes, cerca de las 16, un chico de 14 años fue demorado por efectivos de la comisaría 19. Tenía entre sus ropas una pistola tumbera con cartuchos de escopeta. Antes la había mostrado, amenazante, a uno de sus rivales. Uno de los vecinos lo vio y avisó al móvil de la cuadrícula. Lo interceptaron en la intersección de Lamarque y Lago Argentino.

Generó temor el hecho, pero a nadie le llamó la atención. Es que los enfrentamientos continúan a la orden del día entre dos bandas (y tres familias). Y es un fenómeno que se ha naturalizado. Todos se quieren cobrar alguna deuda pendiente, la de un familiar muerto, la de algún robo, la de un insulto pasajero. Y la barriada lo paga. Sí inquieta es que “los chicos agarran las armas cada vez a menor edad”. Lo dice el presidente de la comisión vecinal del barrio, Luciano Montesinos, y lo confirma una fuente de la comisaría en cuestión.

“Acá hay nenes de 10, 11 años armados. Es más, la mayoría de los integrantes de esas familias que se agreden, son menores de edad. Se apedrean, se tirotean, es difícil controlarlos. Los demoramos un rato, pero a las horas están en la calle enfrentándose nuevamente”, dicen desde la dependencia policial que cambió el mando en marzo de este año después del asesinado de Orlando Pereira. Ya son cuatro los crímenes ocurridos en Confluencia durante este 2015.

Hay trabajo social en este barrio histórico de la capital. Lo hace la vecinal y la Policía, existe un merendero, iglesias que colaboran, asistentes sociales que se sumergen en duras realidades y mucho deporte. Pero los enfrentamientos no cesan. “Están jugando al fútbol y de pronto, terminan a los tiros. Durante esta semana ya se produjeron tres enfrentamientos con armas. Son todos chicos”, dice la misma fuente.

Una de las familias conflictivas pidió la reubicación. Quiere irse del barrio. Es una madre y tres menores. Ayer representantes del ministerio de Desarrollo Social llegaron hasta el barrio y dieron a entender que estaría todo listo para esta salida, que se produciría el mes próximo. “Puede llegar a descomprimir la situación, pero no solucionará el problema de fondo, que tiene que ver con carencias sociales e históricas”, remarcó Montesinos.


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