“Alcohol cero: me permito dudar de su efectividad”

El Deliberante de Neuquén ha sancionado la norma de alcohol cero hace más de un año, dejando sin efecto la anterior medida de 0,5. Desde mi posición de ciudadano y habitante me permitiré dudar de su efectividad, aunque de lo que estoy seguro es de los conflictos de todo tipo que la misma genera en el desarrollo de la vida social, laboral, etc., en esta ciudad y el enorme perjuicio a otras actividades relacionadas con el tránsito automotor, afectando la circulación entre ciudades vecinas, limitando absurdamente la libertad de desplazamiento.

Desconozco si se poseen elementos técnicos o por lo menos se desarrollan actividades de control que permitan determinar la carga de ansiolíticos y demás medicamentos o drogas con el mismo efecto que eventualmente hayan ingerido los conductores (pupilas).

Son notorios los conflictos que acarreará, en su caso, la defensa que corresponda esgrimir al no existir argumento alguno con una norma inelástica, ineficiente, sin efectos visibles y aplicada en forma literal, sin verificar condiciones complementarias al estado alcohólico (alteración psíquica o motriz), como lo exigía la ordenanza 9620 y aun algunas de las disposiciones actuales, como por ejemplo las de EE. UU., que verifican al conductor que por ejemplo tiene 0,3 de alcohol.

La velocidad máxima en la ciudad es de 40 km por hora, ¿se controla esto? Nunca he visto estos controles tanto en la ciudad como en rutas, ya sea en horas nocturnas o diurnas; ni sacar de circulación vehículos por su estado calamitoso (se “arrastran” tanto en la ciudad como en las mencionadas rutas). Sí se consideran en las estadísticas los accidentes que se producen por la pésima señalización de los guardarraíles y similares (pianitos), de los cordones separadores, isletas, etc., y líneas demarcatorias que después de los días de lluvia forman un solo color con el asfalto.

Es mucho mas cómodo y seguro para la recaudación establecer un control fijo a la salida de un restaurante, reunión familiar o similar y esperar al cliente que aleatoriamente caiga en la pipeta de un aparato del que se desconoce el grado de certeza y homologación técnica. Esta actividad “preventiva” es más cómoda que ir a pelarse la piel en la ruta o ir a controlar estas infracciones de velocidad en la ciudad. Se dejan de lado acá las muertes que produce la falta de voluntad política de construir la doble mano en las “subidas” de las rutas, en especial de las más utilizadas con fines turísticos o comerciales, lo que evitaría más muertes y accidentes de los que se quieren proteger con esta norma. El viejo 0,5 fue establecido mediando estudios serios, que existen en la actualidad, los que no han sido tenidos en cuenta para la sanción de una norma inoperante.

Carlos N. Borra

DNI 4.967.482

“El viejo 0,5 fue establecido mediando estudios serios, los que no han sido tenidos en cuenta para la sanción de una norma inoperante”.

Carlos N. Borra

DNI 4.967.482

Datos

“El viejo 0,5 fue establecido mediando estudios serios, los que no han sido tenidos en cuenta para la sanción de una norma inoperante”.

El Deliberante de Neuquén ha sancionado la norma de alcohol cero hace más de un año, dejando sin efecto la anterior medida de 0,5. Desde mi posición de ciudadano y habitante me permitiré dudar de su efectividad, aunque de lo que estoy seguro es de los conflictos de todo tipo que la misma genera en el desarrollo de la vida social, laboral, etc., en esta ciudad y el enorme perjuicio a otras actividades relacionadas con el tránsito automotor, afectando la circulación entre ciudades vecinas, limitando absurdamente la libertad de desplazamiento.

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