Apoyo israelí, por ahora
JERUSALÉN.- La amplia mayoría de los israelíes apoya según las encuestas la ofensiva militar en la Franja de Gaza, que con más de 500 muertos es ya la más sangrienta llevada a cabo en los territorios palestinos y de la que no se divisa un pronto final.
Muchos israelíes de a pie defienden la operación como un mal necesario para proteger al país y, sobre todo, a los ciudadanos del sur, de los ataques de la organización islamista palestina Hamas. «Hamas sólo quiere acabar con los judíos, matarnos a todos en Israel», afirma una joven camarera en un café del centro de Jerusalén.
Sobre todo la ciudad de Sderot se ve sometida desde principios de la década a los impactos constantes de cohetes y granadas de mortero lanzadas por milicianos de Hamas y otras organizaciones palestinas. Los milicianos disparan principalmente cohetes Qassam, bastante rudimentarios. Están formados por tubos de fontanería repletos de productos básicos como fertilizante o azúcar, cuya combinación es explosiva. Suelen caer sin más en el desierto.
Pero por muy baja que sea la probabilidad estadística, desde principios de década se han lanzado ya más de 10.000 cohetes contra Israel, dejando 32 muertos, según recuentos israelíes. Al margen de las víctimas mortales, muchos ciudadanos han acabado abandonando Sderot y otras localidades próximas para no vivir bajo el miedo a los cohetes. Además, en los últimos meses los palestinos han lanzado cada vez más proyectiles Grad, de diseño soviético, bastante más mortíferos y con un alcance de hasta 40 kilómetros. Con ello, el terror se ha extendido a ciudades más grandes como Ashdod y Ascalón, en un radio en el que viven casi un millón de personas. «Todavía voy a trabajar a Sderot todos los días, pero he tenido que sacar a mis hijos de la línea de fuego para que puedan empezar a vivir una vida normal», afirma Nitai Schreiber, un trabajador social de la ciudad, de apenas 20.000 habitantes. «Uno puede vivir así un mes, tal vez seis, pero no ocho años. Hemos intentado diferentes opciones, incluida una tregua, pero no ha funcionado».
Según una encuesta publicada la semana pasada por el diario «Maariv», antes del comienzo de la invasión terrestre, más del 90% de los israelíes apoya la operación. No obstante, la experiencia demuestra que el apoyo podría reducirse radicalmente si caen más soldados israelíes. Así fue que en 2006, la población y los medios israelíes apoyaron en un principio la guerra lanzada contra la milicia libanesa Hizbollah, que también disparaba cohetes contra el norte del país, los Katyusha, bastante más destructivos que los Qassam. Pero ante los 160 israelíes muertos, la opinión pública dio un giro radical. Ya hoy, también hay personalidades israelíes contrarias a la operación. El escritor David Grossmann, quien perdió a un hijo en la pasada guerra del Líbano, instó pocos días después del comienzo de la ofensiva a un alto el fuego. Ahora incluso también ciudadanos del sur consideran que lo mejor para la paz es una tregua.(DPA)
JERUSALÉN.- La amplia mayoría de los israelíes apoya según las encuestas la ofensiva militar en la Franja de Gaza, que con más de 500 muertos es ya la más sangrienta llevada a cabo en los territorios palestinos y de la que no se divisa un pronto final.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios
Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.
Gracias y disculpas por las molestias.
Comentar