Saldungaray: el pueblo rural que asombra con sus obras Art Decó en la pampa bonaerense

Entre calles tranquilas y casas bajas se esconde el legado del célebre arquitecto e ingeniero Francisco Salamone: obras descomunales de hormigón, líneas puras y geometría vanguardista que desafiaron el horizonte de puro campo en el encantador pueblito que este sábado 29 celebrará su 126° aniversario.

Por Redacción

El portal del cementerio de Saldungaray, obra del arquitecto e ingeniero Francisco Salamone. Fotos: argentina.gob.ar

En el corazón del sudoeste de la provincia de Buenos Aires, rodeado por el paisaje apacible de las sierras, se encuentra Saldungaray. A simple vista, parece el típico pueblo rural de calles tranquilas y casas bajas. Sin embargo, basta con dar unos pasos para cruzar el umbral hacia una dimensión estética completamente inesperada: este pequeño rincón alberga una de las concentraciones más impactantes de arquitectura Art Decó, futurista y monumental de la Argentina, firmada por el célebre arquitecto e ingeniero Francisco Salamone.


La irrupción de la modernidad en el desierto

Entre 1936 y 1940, durante la gobernación de Manuel Fresco, el Estado provincial impulsó un plan de modernización que buscaba llevar el progreso a los municipios del interior. Para ello, contrataron a Salamone, un visionario de origen ítalo-español dotado de una ambición constructiva sin precedentes.


El portal del cementerio en primera plano.

En Saldungaray, lejos de mimetizarse con el entorno agrario, la arquitectura adoptó un rol protagónico y desafiante. Las líneas puras, la exageración de las alturas y la fusión del Art Decó con el expresionismo y el racionalismo transformaron al pueblo en un museo a cielo abierto.


Las joyas Art Decó imperdibles en el pueblo

El recorrido por las huellas de Salamone en la localidad expone íconos indiscutibles donde el diseño geométrico y la escala imponente son los protagonistas:

  • El Portal del Cementerio: Es, sin dudas, la obra más famosa y fotografiada. Su fachada imponente está dominada por un círculo perfecto de hormigón armado surcado por líneas rectas y una cruz central esculpida con una fuerza dramática única. Para los visitantes, trasponer este portal es una experiencia quase mística que subvierte la clásica estética funeraria.
  • La Delegación Municipal y su Plaza: En el centro del pueblo, el edificio comunal destaca por su esbelta torre reloj y sus proporciones simétricas. A su alrededor, el diseño urbanístico se completa con luminarias y mobiliario urbano de impronta geométrica típicamente decó, generando una atmósfera de «pueblo de metrópolis futurista».
  • El Antiguo Matadero: Ubicado en las afueras, responde a una planta de lógica circular y volúmenes contundentes. Demuestra cómo el Art Decó y el funcionalismo industrial podían unirse para embellecer hasta las funciones más utilitarias del Estado.

Un legado atemporal

Hoy en día, la arquitectura de Saldungaray es objeto de culto internacional.

Para los amantes del diseño, la historia y la fotografía, recorrer sus calles es un viaje en el tiempo que permite dimensionar cómo el arte y la técnica pueden redefinir un paisaje por completo.

La Delegación Municipal

El estilo francés se combina con los paisajes rurales.

Antiguo Matadero de Saldungaray. Foto: Sierra de la Ventana Turismo.

Las obras de Francisco Salamone no son solo postales de una época; son monumentos vivos que continúan desafiando nuestra mirada, recordándonos que el territorio rural también puede ser el escenario de la vanguardia estética más audaz.


Cómo llegar

Se accede mediante la Ruta Provincial 72, a 100 kilómetros de Bahía Blanca en la provincia de Buenos Aires. Como referencia, desde Neuquén son ocho horas de viaje.


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