Atropelló a dos policías para huir, en San Martín

Uno de los efectivos que hacía el control de rutina fue arrastrado 15 metros sobre el capó del auto y sufrió lesiones de consideración. El conductor, de 21 años, fue detenido y liberado.

Por Redacción

Patricio Rodriguez

SAN MARTÍN DE LOS ANDES (ASM).- Un joven al volante de un automóvil “tuneado” evadió un control policial de rutina y, en su fuga, atropelló a los agentes encargados del operativo, uno de los cuales resultó herido y debió ser hospitalizado. El sujeto logró escapar y escondió el vehículo en un domicilio escogido al azar para intentar el escape a pie, pero finalmente fue detectado y detenido por los policías. Para entonces las fuerzas de seguridad ya habían montado un amplio operativo de búsqueda. El conductor fue identificado como Kevin Pastoriza, de 21 años, según consignó la Policía de Tránsito de esta ciudad. El subcomisario Pablo Chandía reveló que Pastoriza cuenta con otros antecedentes contravencionales. Siempre según la versión oficial, el conductor se resistió al arresto por lo que debió ser reducido por los uniformados. Luego fue sometido a un control de la médica forense, tanto para constatar su estado de salud como el nivel de alcohol en sangre. Los hechos ocurrieron en la mañana del sábado último, pero trascendieron ayer a propósito de que el joven fue puesto en libertad por orden del Juzgado de Instrucción, una vez notificado de las causas iniciadas en su contra. En efecto, por un lado deberá enfrentar una investigación penal debido a las lesiones sufridas por los policías y la resistencia a la autoridad, a la vez que quedó abierto también un expediente contravencional. A las 7 de la mañana del sábado, según el relato de Chandía, dos efectivos que realizaban controles de rutina en la intersección de las calles Villegas y Curruhuinca, en pleno casco histórico de San Martín de los Andes, hicieron la habitual seña de “pare” al conductor de un Fíat Uno de diseño personalizado, quien iba acompañado al menos por otras dos personas. El conductor hizo caso omiso de la advertencia y aceleró el vehículo, al punto que, según detalló el subcomisario, “uno de los policías fue arrastrado unos 15 metros montado sobre el capó”, a la vez que el segundo agente fue alcanzado por uno de los laterales durante la maniobra. El agente que literalmente quedó “colgado” del auto sufrió fractura y corte de ligamentos en una de sus manos. El otro policía, por fortuna, sólo recibió contusiones leves. El automóvil sorteó el primer control y continuó en carrera hasta barrio El Arenal, a unos tres kilómetros del centro de la ciudad. Allí, al parecer al asumir que ya estaba siendo buscado, dejó el Fiat en el patio de una vivienda al cual se accedía desde la calle. Los propietarios de esa casa no tendría relación alguna con Pastoriza, quien habría escogido ese sitio al azar en el apremio de la fuga. Pero la maniobra resultó infructuosa. Una comisión policial detectó el auto y consignó el sitio, a la vez que otra ubicó a Pastoriza circulando en una de las calles del mismo barrio El Arenal, por lo que de inmediato procedió a su detención. Chandía dijo que el joven intentó resistirse en ese momento, por lo que debió ser reducido en medio de un intenso forcejeo. No se suministró información sobre los acompañantes de Pastoriza al momento de los hechos.