Bariloche apuesta a los oficios digitales como nueva salida laboral
La ciudad cordillerana busca diversificar su matriz productiva. Parte de esto ya se concreta con el Parque Productivo Tecnológico Industrial en desarrollo, pero la Municipalidad apunta también a cambios en pequeña escala, con la formación de jóvenes en nuevas ramas laborales.
Si bien Bariloche es conocida nacional e internacionalmente por sus paisajes y su protagonismo como destino turístico, con los años empieza a hacerse conocida por otros de sus atractivos, de larga data pero con menos prensa: el desarrollo científico y tecnológico, de la mano de exponentes como Invap, el Instituto Balseiro y el Centro Atómico, está en ascenso como nueva rama productiva. Pero con el desafío de la pandemia y la virtualidad, el Municipio encontró también una nueva herramienta de diversificación económica: la formación de jóvenes en nuevos oficios digitales, como apuesta a capacitar a los trabajadores del futuro.
La gestión que conduce el intendente Gustavo Gennuso identificó rápidamente la necesidad de desarrollar una economía local al margen de los vaivenes de las temporadas turísticas. Su Secretaría de Producción, Innovación y Empleo es la que lidera esos esfuerzos, sumando además un muy buen vínculo con el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, que cuenta con una Agencia Territorial en la ciudad.
Es a través de esa Secretaría que se evaluó el diagnóstico de una ciudad que requiere de una mayor diversificación de su matriz productiva, y que pretende hacer esa transformación no sólo a escala industrial y empresarial, sino en el mundo de los emprendedores, las pymes y los trabajadores autónomos.

Formación y empleo en la post pandemia
A partir de la llegada del Covid-19 y la pandemia menos esperada, el municipio cordillerano tuvo un rol activo en lo que se denominó el Plan Reactivando Bariloche 2020: una planificación participativa junto a otros organismos, instituciones y entidades de la ciudad que reforzó la necesidad de sacar adelante una economía en plena suspensión del turismo, buscando no sólo alternativas para los sectores sin actividad, sino el fortalecimiento estratégico de las empresas del sector tecnológico y de la economía del conocimiento de la ciudad.
Pero al mismo tiempo surgieron otros desafíos: la disminución de las ventas en el sector comercial en general derivó en un súbito interés por el comercio electrónico y los oficios digitales: desarrollo de páginas web, programación de aplicaciones de celular, marketing digital, diseño gráfico se volvieron más necesarios que nunca, y la ciudad se encontró con poca oferta de recursos humanos capacitados.
Al mismo tiempo, microemprendedores y pymes acostumbrados a manejar su propia comercialización y difusión, tuvieron que volcarse a nuevas herramientas de venta online, un terreno desconocido para muchos.
Se impuso una nueva necesidad en términos de la economía local: los oficios digitales comenzaron a estar en demanda, y eso requería de capacitar a una nueva camada de trabajadores, en su mayoría jóvenes dispuestos a aprender de cero.
El rol estatal en el desarrollo de nuevos oficios
Aquí interviene la mirada estratégica del Municipio. La actual es una gestión que tiene una marcada impronta de acompañamiento a emprendedores y pymes de distinta magnitud, a través de diversos programas de promoción y capacitación. Y al mismo tiempo cuenta con una trayectoria ya reconocible en el campo de la formación de jóvenes para la inserción laboral, con una aceitada aplicación de programas nacionales a nivel local.
La Secretaría de Producción, Innovación y Empleo apuntó entonces a fortalecer y ampliar ese camino. Ya en 2020 se había adentrado en el campo de los oficios digitales, en tándem con la organización Potrero Digital (una red de escuelas de oficios digitales en la órbita de la Fundación Compromiso, que trabaja en distintos puntos del país). Así llegaron los primeros cursos cuatrimestrales en rubros como Marketing Digital, Programación y Comercio por Mercado Libre.
Ahora, el gobierno de Gennuso apunta a profundizar esas líneas, y ya tiene un logro importante en su haber: acaba de firmar un acuerdo con el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación para recibir un financiamiento de casi 6 millones de pesos, destinados a generar una amplia oferta de cursos de capacitación gratuita que abarcarán a cerca de 1000 personas en sus distintas líneas.
Por un lado, se diseñaron cursos de Informática Básica (para quienes recién se adentran en este nuevo territorio), Informática Avanzada y también nuevas herramientas digitales para el teletrabajo (uno de los grandes exponentes de la pandemia y seguramente también de la post-pandemia) y también de aplicación para el sector turístico.
En paralelo, se gestionaron capacitaciones en Diseño e Imagen, Diseño Audiovisual y Desarrollo de Páginas Web y Redes, destinadas específicamente a pymes y microemprendedores, que podrán así impulsar sus propios emprendimientos y productos a través de nuevos canales, con herramientas propias.
Y además, se abrirá una variada oferta de formación en otros oficios digitales con cada vez más demanda: Analista de Marketing Digital, Asistente de Diseño Gráfico Digital, Asistente en Digitalización de Documentos, Diseñador de Páginas Web, Tester y Diseñador de Aplicaciones Celulares.
La Municipalidad de Bariloche apunta a impulsar estas nuevas carreras que tienen la ventaja de una curva de aprendizaje rápida, y con posibilidades de inserción laboral inmediata e incluso de exportación de servicios fuera de la localidad. Podría convertirse en un modelo a seguir para otras ciudades que también busquen fortalecer el camino de los jóvenes hacia un futuro cada vez más digital.