«Neuquén Trabun Mapu»: la sentida versión del himno provincial a cargo de tres jóvenes artistas neuquinos

Tres de las voces más potentes de la escena actual, Pilar Gough (Villa La Angostura), La Valenti (Neuquén) y Trucha (San Martín de los Andes), se unen para homenajear sus raíces y le dan vida a una versión necesaria y contemporánea del himno neuquino.

Por Juan Mocciaro

Lejos de casa, Pilar Gough, música nacida y criada en Villa la Angostura y que desde hace unos cuanto años, vive en la ciudad de Buenos Aires, tomó una decisión audaz: grabar su propia versión de “Neuquén Trabun Mapu”, el poema escrito por Osvaldo Arabarco y musicalizado por Marcelo Berbel que es, desde 1989, el himno oficial de la provincia.


El viaje musical de Pilar puede verse como un recorrido de afuera hacia adentro, el de aquella cantante que versionaba sus temas preferidos en inglés al de la artista actual que explora la música popular argentina y latinoamericana. Una búsqueda de pertenencia que la trajo de vuelta a su lugar, dirá ella. Y fue en ese trayecto que apareció “Neuquén Trabun Mapu”.


El año pasado, trabajando en las canciones para su segundo disco, Pilar decidió que era el momento de hacer su propia versión de una composición que, más allá de su carácter simbólico e institucional, siempre la sintió muy cercana.


Pilar y el productor Baltazar Oliver comenzaron a trazar la hoja de ruta de lo que sería una de las versiones más bellas y sentidas de “Neuquén Trabun Mapu”. Decidieron que la instrumentación sea percusión y piano y que las voces fueran el principal recurso, aquello que le diera sentido, sean las voces. Entonces pensaron en dos jóvenes artistas neuquinos, quienes, como ella, habitan la ciudad de Buenos Aires: La Valenti y Trucha.

«Neuquén Trabun Mapu»: historia de una versión

“Estaba escuchando mucho música más nuestra y más cercana, digamos, y me empecé a sentir mucho más identificada con eso”, cuenta Pilar en un extenso diálogo con Diario RÍO NEGRO. “Y siempre me pareció muy hermosa la versión original del himno. Siempre la había cantado en contextos formales como en la escuela y demás. Pero también, siempre que había neuquinos en algún encuentro o reunión, se daba de cantarla y lo disfrutábamos mucho. Entonces, hacer esta versión fue como hacerme un regalo y, al mismo tiempo, saber que también es un regalo para mi provincia”.


Cuando Pilar habla de la versión original del himno neuquino se refiere a la versión que Los Hermanos Berbel registraron en el disco Yapay Peñi (Salud hermano), en 1993, con la preciosa voz de Marité. No hay una versión oficial aunque la de Los Hermanos Berbel funcione como tal por ser la original. Hay versiones de “Neuquén Trabun Mapu” en clave de cumbia como la de Natty Noemy y en clave de rock como la de La Moto.


Pero la versión de Pilar Gough funciona diferente porque lo es de un modo original: si alguien escuchara “Neuquén Trabun Mapu” por primera vez y lo hiciera a partir de esta versión podría considerar que se trata de la original o, al menos, basada en la original. Pero no: el bombo leguero , el piano y las voces, pero, sobre todo, una especie de downtempo elegido respecto de la versión de los Berbel le dan una original textura que la ubica entre la tradición folclórica y el modo en que el pop aborda las sonoridades folclóricas sin que estas pierdan su identidad.


A esto se refiere Pilar cuando dice: “Más allá de lo que implica un himno, también está esta cuota de arte, de que es una canción, una obra de arte. Entonces, desde ese lado yo no tuve miedo a hacer algo distinto sabiendo perfectamente que lo estaba haciendo con total respeto y creyendo mucho en mi arte. Yo creo que en lo que hago. Pero sí intentando, en principio, no imitar a la versión original. Porque hacerlo hubiera sido como invadir un territorio que ya está creado”.


Desde ese lugar , Pilar se invitó a sí misma a jugar con lo que sentía era su zona creativa, pero, saliendo de ella y volviendo a entrar. “Abordé la producción desde una producción muy minimalista”, afirma. “Trayendo las voces y los arreglos corales, más lo percusivo, que no son solo dos cosas que a mí me gusta escuchar y con las que a mi me gusta crear. Sino que me parecen también son dos sonidos muy ancestrales y que en lo personal me conectan con la tierra. Y también es la forma en que yo conecto con mi provincia porque no todos vivimos ni en la misma época, ni en el mismo lugar. Fue eso: abrir espacio a otros sonidos”.

La imagen de portada de «Neuquén Trabun Mapu». (Foto: Esau García)


Esos sonidos fueron la caja y el bombo, las castañas y semillas, “sonidos que vienen de instrumentos hechos con cosas de la naturaleza. Nada de máquinas de ritmo”, aclara Pilar. “Era un rumbo más bien intuitivo el que timamos, no sé si lo pensamos mucho. Sabíamos qué queríamos y a partir de ahí buscamos las percusiones que sentíamos iban mejor con esa sonoridad autóctona que teníamos dándonos vuelta”.

«Neuquén Trabun Mapu»: historia de una producción


“Si funciona con pocas cosas, es por ahí”, sostiene Pilar cuando habla de la producción de “Neuquén Trabun Mapu”. La artista angosturense la define como minimalista. “Fue literalmente una jornada, habíamos estado tres horas, primero grabé la voz. Yo siempre trabajé mucho las voces, porque es mi instrumento, y siempre trabajé mucho la genuinidad de la voz, que se note real, cantarla con las imperfecciones, con las respiraciones, y a través de eso hacer este patrón rítmico con estas percusiones”.
La versión de Pilar Gough sobresale porque se sostiene de manera brillante en la combinación de voces e instrumentación, no solo percutiva, sino también a partir del piano, que aparece para sostener el estribillo entonado por Trucha. Quizás sea ese el momento más emotivo de la versión.


La geninuidad de las voces son una de las claves, pero funcionan porque las sostiene un trabajo de producción brillante. Las tres voces tiene si momento solista y las tres ofician de soporte cuando no lo son. “Tenía ganas, como ya lo hice en mis otros discos, de hacer como una armonía, un arreglo coral, que a mí me impacta mucho, y siento que llena mucho, como en cuestiones vibracionales, me llena mucho el cuerpo. La regla del coro fue como replicar, armar justamente estas armonías, y grabar muchas veces varias voces de cada uno para que se llene así con ese poder que se siente”.

Una clave: el trabajo vocal

Cuando Pilar decidió versionar el himno neuquino, pensó en las voces que la acompañarían y no dudo en llamar a La Valenti y Trucha quienes, como ella, son neuquinos viviendo en la ciudad de Buenos Aires. De la ciudad de Neuquén, La Valenti es la más grande, aunque no mucho, lo que pasa es que Pilar y Trucha son realmente muy jóvenes, y también quien más recorrido y experiencia tiene. Trucha, quien de civil responde al nombre de Ramiro Carrera, nació y se crio en San Martín de los Andes, pero desde hace unos pocos años reside en CABA. Trucha y La Valenti tienen en común haber sido parte del lineup de Lollapalooza.

En el 2024, PIlar Gough lanzó su álbum debut “Muda”, un trabajo que fusiona pop con influencias latinas y aires patagónicos. 

Dice Pilar que los eligió porque son de los pocos neuquinos que habitan la ciudad de Buenos Aires, que por eso mismo, por ser neuquinos, iban a sentir la canción de un modo genuino, pero, por sobre todas estas características, por sus voces. “Admiraba demasiado sus voces porque me parecen reales, me parecen auténticas. Así que tampoco me costó mucho saber con quién tenía ganas de trabajar”, confiesa.
Pilar comienza con la primera estrofa. Su entonación es casi a capela, apenas acompañada por una percusión. La segunda estrofa es de La Valenti apoyada por las voces corales. El estribillo en la voz de Trucha es el punto sensible más profundo, su performance le da la razón a Pilar cuando se refería a la geninuida. “Neuquén es compromiso/ que lo diga la Patria/ porque humilde y mestizo/ sigue siendo raíz”. Y ahí, cuando entona la palabra raíz entra el piano que eleva la interpretación a otro nivel.


La versión cierra con el estribillo dejando fuera como habitualmente sucede las últimas dos estrofas que sí fueron incluidas en la versión de Los Hermanos Berbel. Los tres, Pilar, Trucha y La Valenti, se unen para entonar el último verso del estribillo: “Neuquén, país, país”.

Hate & Love: versionar un himno

La decisión de grabar una versión personal del himno neuquino funcionó para Pilar también como un atajo a cierta masividad que sus canciones aún no tienen. Desde que fue publicada el ocho de abril pasado, la joven artista recibió muchas buenas opiniones y también de las otras. Ella sabía que iba a ser así , pero, aun así, no pudo evitar que le afectara.


Pero primero lo primero: ¿qué dijo Marité Berbel? “Por suerte se la hicieron llegar a Marité, también recibí un audio de Traful. Marité nos dijo que le parecía muy respetuoso, que nuestras voces funcionaban bien, así que eso también me calmó un poco el alma porque recibí de todo. Nunca me había pasado de tener gente que rechace algo que haya hecho yo. Al principio, cuando empecé a leer cosas, me dolió el pecho. Las redes es un mundo complejo y yo en lo particular me cuesta entender el hate”.

Pilar dirá finalmente algo que pone en contexto su trabajo: “Hay dos cosas que no podemos dejar de tener en cuenta; una, que es un himno provincial cantado desde Buenos Aires por tres voces neuquinas que emigraron hacia otra provincia y hoy recuerdan sus raíces estando lejos; y segundo, que somos artistas jóvenes que escuchamos y nos movemos en otros sonidos que son parte de nuestra época”.


Quién es Pilar Gough

Pilar Gough es una cantante y compositora argentina, nacida y criada en Villa La Angostura, Neuquén (Patagonia), en la que la naturaleza y el entorno de montañas han sido su principal fuente de inspiración.

En el 2024 lanzó su álbum debut “Muda”, un trabajo que fusiona pop con influencias latinas y aires patagónicos. Ese mismo año la artista participó de la Fiesta de la Confluencia en Neuquén y fue nominada con su videoclip “Cielo Caliente” en los premios BAMV.

Su próximo disco el cual estará lanzando este 2026 “Lo que no logre en la Ciudad” , muestra una madurez en su carrera en la que haciendo bandera en sus raíces argentinas y latinas Pilar utiliza su voz de una forma tan elegante como imponente. En el mismo colabora con artistas como La ValentiManu EstrachTrucha y Maria Morgade; este próximo disco es una obra conceptual, detallista y por sobre todo fiel a sus orígenes.

La mayor virtud de Pilar es su vivo, su voz es hipnotizante, dulce y conmovedora lo que la lleva a ser una de las artistas destacadas del Fiesta de la Confluencia 2025 según los medios provinciales. 


Lejos de casa, Pilar Gough, música nacida y criada en Villa la Angostura y que desde hace unos cuanto años, vive en la ciudad de Buenos Aires, tomó una decisión audaz: grabar su propia versión de “Neuquén Trabun Mapu”, el poema escrito por Osvaldo Arabarco y musicalizado por Marcelo Berbel que es, desde 1989, el himno oficial de la provincia.

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