Bariloche mantiene su acuerdo con OPS y no para de acumular deuda

La municipalidad continúa utilizando la maquinaria de la firma cipoleña. La empresa señala que está próxima a levantar la quiebra y estima el pasivo de la ciudad andina en unos 250 millones de pesos.





La municipalidad de Bariloche continúa utilizando las máquinas de OPS. Foto: Marcelo Martinez

La municipalidad de Bariloche continúa utilizando las máquinas de OPS. Foto: Marcelo Martinez

Apremiado por la necesidad de mantener en estado decoroso las calles, pluviales y espacios públicos, el municipio de Bariloche fue en busca, hace casi dos años, de la empresa OPS, que tenía maquinaria ociosa disponible para ese fin.

El vínculo comenzó en el mayor de los sigilos, con menos protocolos y burocracia que de costumbre, y al día de hoy los equipos viales de la firma con base en Cipolletti siguen al servicio del municipio, pero la relación está lejos de ser armónica.

El alquiler generó en favor de OPS una acreencia millonaria, con un aditamento clave: la empresa fue declarada en quiebra en 2019 y hoy su propietario original no puede disponer de los bienes, que están bajo la tutela de un síndico judicial.

El intendente Gustavo Gennuso dijo que la operación “es muy beneficiosa” y el municipio jamás podría haber atendido la demanda de servicios en un territorio tan amplio sin las máquinas de OPS. Admitió que hay una deuda que saldar y que no hay acuerdo por el monto.

 También señaló que los intentos de llevar claridad a ese punto estaban encaminados antes de la pandemia, pero la feria judicial paralizó todo. “Teníamos pedida una audiencia a la jueza de la quiebra, que estaba fijada para el 26 de marzo, pero no se hizo porque pocos días antes entramos en cuarentena -recordó el intendente-. Después pedimos una nueva fecha en junio y todavía no tuvimos respuesta”.

 La asesora letrada del municipio, Mercedes Lasmartres, dijo también que no había novedades, que el expediente de quiebra tramita en Buenos Aires y que “todo está frenado por la pandemia”. Además, el caso OPS no está a su cargo en forma directa porque el municipio contrató con ese fin al abogado Darío Tropeano.

 El desperezamiento de la actividad judicial podría contribuir por fin a llevar claridad al conflicto de partes que permanece irresuelto y que, según algunos observadores, podría terminar en una demanda contra el municipio por cientos de millones de pesos.

Este año el intendente Gennuso confirmó un pago de 2 millones de pesos a la empresa OPS. Foto: Marcelo Martinez

Otro punto a resolver, que está llamado a alterar el escenario, es el posible levantamiento de la quiebra, reclamada por los propietarios de OPS. El representante comercial de la firma, Jonathan Martínez, le aseguró a este diario que esa decisión judicial ya es “casi un hecho” y le puso plazo: “va a ser en los primeros días de septiembre”.

De esa forma, retomaría el control de OPS el grupo empresario liderado por Mario Cifuentes, quien ganó notoriedad entre 2010 y 2015 como proveedor privilegiado de YPF y arrastra denuncias por evasión y lavado de dinero.

Gennuso dijo que no tenía más precisiones pero también aseguró que estaría cerca el levantamiento de la quiebra. Estimó que -en ese sentido- la posición de la empresa mejoró “con la cláusula de la última moratoria” dispuesta por Nación, que otorga facilidades a las empresas fallidas que mantienen abultadas deudas con el fisco.


Máquinas salvadoras


El vínculo del gobierno de Gennuso con OPS comenzó a finales de 2018, cuando ya estaba a la vista la crucial elección del año pasado (en la que logró renovar su mandato) y ya tenía sobradamente probado que el mantenimiento de calles era un factor de alta sensibilidad en la opinión pública.

La flota de propiedad municipal tenía (y tiene hoy) una capacidad apenas simbólica y la opción OPS le calzó como un guante, porque podía disponer de máquinas de buena calidad, en un número imposible de conseguir de otro modo y disponibles para el alquiler “sin chofer” que -según el propio Gennuso- ninguna otra firma del rubro estaba dispuesta a conceder.

El camino elegido fue entonces la contratación directa, y en el verano de 2019 los barrios de Bariloche ya empezaron a familiarizarse con las motoniveladoras “Caterpillar”, cuya eficiencia era muy superior a las “Pawly”, de propiedad municipal. También una topadora de OPS comenzó a operar en el basurero y contribuyó a mejorar ese servicio, que el municipio debía atender sin demora, urgido por un amparo judicial.

La municipalidad de Bariloche tiene en uso algunas máquinas de OPS y otras en reparción. Foto: Marcelo Martinez

Hoy el municipio tiene en resguardo 19 máquinas y camiones de OPS, aunque no todos están en uso. El secretario de Obras y Servicios Públicos, Eduardo Garza, dijo que actualmente están operativas cuatro motoniveladoras, dos retroexcavadoras, dos palas cargadoras y dos camiones con batea. Otra motoniveladora está “guardada” en la delegación Cerro Otto y no funciona por “un problema de inyección” que es de compleja reparación.

El resto de las máquinas reciben mantenimiento, con repuestos y horas de mecánicos de los que se hacer cargo el municipio.

Ese costo, que la gestión Gennuso pretende restar de lo devengado en los alquileres, es el principal punto de controversia a la hora de determinar la deuda.

Garza dijo que desconoce los pormenores de esa negociación y sólo sabe que “que está en la Justicia”.

El detalle debería tenerlo el secretario de Hacienda, Diego Quintana, un funcionario de origen neuquino quien desde el Centro Cívico fue señalado como el verdadero gestor del acuerdo con OPS. Pero Quintana no atendió los llamados de este diario.

Según indicó Garza, la municipalidad tiene hoy otras cinco motoniveladoras de su propiedad “más una sexta que está parada, porque hay que hacerle el motor”. De modo que los equipos arrendados a OPS representan la mitad de la capacidad operativa total.


Un reclamo de 250 millones


La relación del municipio con OPS está llena de interrogantes y el dinero en juego sea tal vez el punto más oscuro.

El municipio efectuó un primer pago de 3.121.800 pesos a comienzos de 2019. En julio de ese año la sindicatura de OPS presentó una factura por 21,2 millones y ya en marzo de este año los representantes de la firma hablaban de una deuda 130 millones. En mayo habrían emitido otra factura por 200 millones.

 Aunque la cifra pueda parecer inabarcable, las máquinas nunca dejaron de trabajar.

Jonathan Martínez, vocero de la empresa, dijo esta semana que no contaba con un cálculo actualizado de la deuda. Sólo señaló que “entre mayo y junio”, la cifra rondaba “los 250 millones de pesos”.

Dijo que los titulares de OPS esperan el levantamiento de la quiebra para ir por ese dinero y minimizó los eventuales descuentos que puedan realizarse en función de las reparaciones y el mantenimiento de máquinas que tenga documentado el municipio.

En febrero pasado Quintana dijo que el reclamo de compensación a esa fecha era por 40 millones.

Martínez no dijo cómo llegaron a redondear una factura por esos valores. Solo señaló a modo de referencia que el alquiler mensual de una motoniveladora “con 250 horas de uso garantizado” está cotizado en 180 mil pesos. No fue posible confirmar si el municipio valida esa tarifa y sobre cuántas máquinas se debe contabilizar el impago.

A sabiendas de que la deuda corre, Gennuso confirmó que hicieron en junio pasado un depósito en sede judicial de 2 millones de pesos como pago “a cuenta”.

 El intendente confirmó que no todos los vehículos de OPS que recibió el municipio están operativos. Señaló que el trato entre las partes podría cambiar con el inminente levantamiento de la quiebra, pero no se atrevió a decir si el municipio se verá favorecido o perjudicado.

 La contratación directa con OPS también entró en el radar del Tribunal de Contralor municipal, que ya en la gestión anterior había pedido informes sobre el tema, sin tomar ninguna definición. El actual presidente de ese órgano, Oscar Cannizzaro, reconoció que tienen “documentación para evaluar”, pero dijo que no hubo hasta ahora ningún avance en ese expediente.


"Un beneficio indiscutible"


Al margen de las sospechas generadas por la contratación directa, por los antecedentes de OPS y por los volúmenes de dinero en juego, el intendente Gustavo Gennuso dijo que la puesta en servicio de esas máquinas en el ejido municipal trajo “un beneficio indiscutible” y subrayó que no había otra forma de resolver esa demanda. 

“Fue una solución porque las máquinas son de buena calidad y duplicaron el parque automotor que teníamos”, aseguró. El secretario de Obras y Servicios Públicos, Eduardo Garza, también ponderó el aporte de las “moto” y las “retro” de la empresa cipoleña.

Dijo que “son fundamentales, aun pagando alquiler, porque con lo gastado no se podría haber comprado ni siquiera una máquina nueva, que anda en los 100 millones de pesos”. 

Dijo que con los equipos arrendados y los propios el municipio “se arregla bien en una época normal”, pero en un invierno duro, con sucesión de tormentas de nieve, como ocurrió este año “no hay nada que alcance”. 

Garza aseguró que al principio venía a Bariloche personal técnico de OPS para realizar reparaciones periódicas, pero dejaron de hacerlo cuando “se publicó todo y se generó la polémica”. 

Dijo que desde entonces, cada tanto, la firma envía empleados a controlar sus bienes y “están conformes, encuentran todo muy bien. Ellos mismos cuentan que en otros lugares donde tienen máquinas en alquiler están todas desmanteladas”. 

Señaló también que contar con más motoniveladoras y retroexcavadoras podría ayudar a brindar mejor servicio pero el municipio carece de la cantidad de maquinistas necesarios. Sobre la exigencia de usar solo choferes locales, otro exdelegado municipal dijo que “es muy importante, porque conocen todo, dónde están los caños, las tapas de cloacas, en cambio el chofer que viene de afuera no conoce y ahí ocurren las roturas”.


Plan archivado


Gennuso dijo que por ahora el acuerdo con OPS se va a mantener, porque el municipio tenía previsto iniciar en este mandato un plan de reequipamiento de máquinas y camiones pero debieron postergarlo por la pandemia. 

La caída de recaudación y el cambio de prioridades le puso freno a la idea de incorporar al menos una motoniveladora y renovar camiones recolectores de basura con compras por leasing, según tenía proyectado el intendente, con el visto bueno de Hacienda. 

La operatoria se iba a canalizar mediante una línea de financiamiento del banco BICE, pero por ahora quedó postergada.


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