“¡Barilochenses a las cosas!”

Bariloche entra en tiempos en los que se define la elección para intendente municipal, máxima prioridad para comenzar a transitar el camino de la regularización institucional de la ciudad. Es importante, en esta instancia, que vayamos a las cuestiones de fondo y, en este sentido, es preciso revisar el papel que la sociedad pretende que el intendente cumpla, porque hace muchos años que estamos en crisis y siempre le pedimos al intendente que sea un gerente ante la Nación y la Provincia para conseguir obras públicas que nunca se concretan. Bariloche se debe y merece un debate para construir un proyecto compartido. La cuestión se demora porque pasan los años, pasan los gobiernos y siempre se ha esperado conseguir un buen gestor que como un mercachifle sea bien recibido en Viedma y Buenos Aires. La experiencia nos ha demostrado que eso no funciona. Finalmente el tema de la autonomía municipal se revitaliza en este contexto de crisis institucional en el que participaron tantos actores foráneos en nombre de intereses ajenos, suspicacias y narcisismos. En las actuales circunstancias se necesita que el intendente municipal actúe en múltiples objetivos: la seguridad, el empleo y el crecimiento, por citar los más urgentes. Quizás debamos pensar que el nuevo intendente debe ser un constructor social, un emprendedor decidido que anteponga el interés general a los intereses particulares y sectoriales y modifique el fondo de descontento, tristeza y extraña insatisfacción que acarreamos como sociedad desde hace demasiados gobiernos. Antonio Sánchez Díaz, DNI 10.923.733 Bariloche

Antonio Sánchez Díaz, DNI 10.923.733 Bariloche


Bariloche entra en tiempos en los que se define la elección para intendente municipal, máxima prioridad para comenzar a transitar el camino de la regularización institucional de la ciudad. Es importante, en esta instancia, que vayamos a las cuestiones de fondo y, en este sentido, es preciso revisar el papel que la sociedad pretende que el intendente cumpla, porque hace muchos años que estamos en crisis y siempre le pedimos al intendente que sea un gerente ante la Nación y la Provincia para conseguir obras públicas que nunca se concretan. Bariloche se debe y merece un debate para construir un proyecto compartido. La cuestión se demora porque pasan los años, pasan los gobiernos y siempre se ha esperado conseguir un buen gestor que como un mercachifle sea bien recibido en Viedma y Buenos Aires. La experiencia nos ha demostrado que eso no funciona. Finalmente el tema de la autonomía municipal se revitaliza en este contexto de crisis institucional en el que participaron tantos actores foráneos en nombre de intereses ajenos, suspicacias y narcisismos. En las actuales circunstancias se necesita que el intendente municipal actúe en múltiples objetivos: la seguridad, el empleo y el crecimiento, por citar los más urgentes. Quizás debamos pensar que el nuevo intendente debe ser un constructor social, un emprendedor decidido que anteponga el interés general a los intereses particulares y sectoriales y modifique el fondo de descontento, tristeza y extraña insatisfacción que acarreamos como sociedad desde hace demasiados gobiernos. Antonio Sánchez Díaz, DNI 10.923.733 Bariloche

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