Bochorno tras suspensión de un juicio y detención de un abogado

Por Redacción

BUENOS AIRES (Télam).- Un juicio oral que debía comenzar ayer contra un vigilador acusado de atropellar y herir con un carrito de golf a un nene en un country de Pilar, fue suspendido luego que el juez fuera notificado que el imputado se había suicidado, y un abogado terminó preso por quejarse de la decisión.

El hecho, que tuvo ribetes escandalosos, ocurrió en el juzgado correccional 4 de San Isidro, a cargo de Fernando Ochoa, donde ayer a la mañana debía comenzar el debate contra Juan Carlos Díaz, por el delito de lesiones graves en perjuicio de Nicolás Juan.

El abogado de la familia Juan, Gregorio Dalbón, relató que a poco de iniciarse la primer audiencia del juicio, en la mesa de entradas del juzgado le notificaron que el debate se iba a suspender porque el imputado estaba muerto. Según la versión del letrado, la notificación de la muerte llegó al juzgado ayer a la mañana, a través de un oficio de la fiscalía 2 de San Fernando, que señalaba que Díaz había sido arrollado por un tren el 20 de enero pasado, tras arrojarse a las vías.

«El juez, en vez de corroborar si esto fue así o no, quiso suspender el debate. Yo me opuse enérgicamente y entonces Ochoa dispuso mi arresto porque no le gustó mi comportamiento», explicó Dalbón, quien ayer a la tarde permanecía detenido en la alcaidía situada en Moreno 623, de San Isidro.

De acuerdo con el abogado, él le preguntó al magistrado si era «un juez de la dictadura» y si usaba «capucha» y Ochoa, -según Dalbón- le respondió que sí. Además, según la versión del abogado, el juez amenazó al resto de los presentes en la mesa de entradas, unas 15 personas, con también enviarlos a la cárcel si tenían el mismo comportamiento.

«Esto es totalmente inconstitucional, no hay ningún fundamento para dejarme detenido. No puede haber arresto. Voy a denunciar al juez por amenazas y privación ilegal de la libertad», dijo el letrado.

El hecho que se debía empezar a juzgar ayer, ocurrió el 19 de marzo de 2005 en el barrio privado «La Legua» de Pilar, cuando Nicolás, de 4 años, fue atropellado al anochecer por el vigilador Díaz, quien se trasladaba a bordo de un carrito de golf sin luces. El niño sufrió una triple fractura de fémur, múltiples golpes y heridas, y quemaduras de primer grado por el arrastre, por lo que la familia denunció el caso y ahora el acusado iba a comenzar a ser sometido a juicio oral.

«Estoy convencido que Díaz no se suicidó. Hay que investigar a la empresa CSI Cooperativa de Trabajo», sostuvo.