Cadena de atentados dejó al menos 62 muertos en Irak

La mayoría de los ataques terroristas fueron en Bagdad. El primer ministro llamó a “mantenerse firme”.

Por Redacción

AP

BAGDAD.- Al menos 62 personas murieron ayer y más de 100 resultaron heridas en una serie de ataques en Irak, sobre todo en la capital, Bagdad, informó la policía. Múltiples bombas estallaron por Bagdad, matando al menos a 29 personas e hiriendo a 85, según la policía y la televisión Alsumaria. En Bakuba, al noreste de la capital, un atacante suicida se hizo volar por los aires durante un funeral, matando al menos a 11 personas e hiriendo a 15 más. Siete conductores de camiones que transportaban materiales de construcción murieron atacados por pistoleros que luego quemaron sus vehículos en las afueras de la ciudad, informó Alsumaria. Cuatro personas más perdieron la vida como consecuencia de otro ataque con coche bomba en Diyil, 170 kilómetros al norte de la capital. Tres soldados murieron y dos resultaron heridos cuando su vehículo fue tiroteado entre Tikrit y Biyi, asimismo al norte de Bagdad. En la norteña provincia de Nínive, el jefe de inteligencia provincial sobrevivió a un ataque que mató a seis de sus guardias, reportó Alsumaria. Un funcionario electoral y un miembro de la minoría religiosa shabaki perdieron la vida en otros ataques en la provincia, indicó la emisora. En Irak hay ataques de este tipo a diario, la mayor parte de ellos atribuidos a insurgentes sunitas. El primer ministro, el chiíta Nuri al Maliki, llamó al mundo a permanecer firme contra los países que, según él, apoyan a “grupos terroristas”, aunque no dijo específicamente cuáles eran. “Mientras nosotros libramos una guerra contra Al Qaeda y el terrorismo, pido a la comunidad internacional (…) una posición fuerte contra los países que apoyan a grupos terroristas”, dijo Al Maliki. En diciembre, el grupo yihadista Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS) se hizo con el control de la ciudad de Faluya, así como de grandes zonas de Ramadi, capital de Anbar, de dominio sunita. La violencia desatada en Anbar después de que el gobierno chiita desalojase un campamento de protesta en Ramadi aumentó los temores de un incremento de la violencia sectaria, como la que en 2006 y 2007 puso al país al borde de una guerra civil. (DPA)