Realidad virtual en pediatría: cómo la tecnología transforma la salud en Neuquén

El Hospital Castro Rendón incorporó visores inmersivos en el área de pediatría para acompañar a niños y niñas durante curaciones o punciones.  La iniciativa busca reducir el estrés, aliviar el dolor y disminuir el uso de analgesicos. Buscan expandir la propuesta.

Por Martina Sehmsdorf

Foto: Florencia Salto (ilustrativa)

Foto: Florencia Salto (ilustrativa)

Ir al médico, enfrentar un pinchazo, sacarse sangre o prepararse para una cirugía suele ser una situación de mucho miedo para los niños y niñas. Con la idea de cambiar esa experiencia, el Hospital Provincial de Neuquén sumó cascos de realidad virtual para acompañar a las infancias en el área de pediatría durante este tipo de momentos.

La propuesta, impulsada por profesionales del sector, tiene como herramienta principal visores especializados para que los chicos se metan de lleno en mundos tridimensionales, juegos y dibujos animados mientras el equipo de salud hace su trabajo.

Un casco o visor de realidad virtual es un dispositivo que se coloca en la cabeza y cubre por completo el campo de visión mediante pantallas integradas. Al combinarse con sonido y sensores que detectan el movimiento, genera la sensación de estar físicamente dentro de un espacio digital interactivo.

En el ámbito pediátrico, esta inmersión funciona como un potente distractor: la atención del paciente se concentra en explorar el entorno del juego o la animación, aislándolo de los estímulos visuales y emocionales de la sala médica que suelen disparar el pánico.

Uno de los pacientes utilizando el casco. Foto: gentileza.

Cecilia Cruz, referente de la iniciativa, contó que los dispositivos se consiguieron a través de la cooperadora del hospital y su uso se destina tanto a internación como al Hospital de Día. “A los chicos que hacen tratamientos crónicos o procedimientos les genera mucha ansiedad, además de ser procesos dolorosos. Buscando experiencias de otros lados, surgió la posibilidad de usar visores especializados para sumergirlos en un entorno virtual”.

Al ponerse el casco y distraerse con el juego, la atención sale de la sala de hospital justo en el momento más complicado. “El niño está viendo un dibujo o jugando y no le genera el estrés habitual de una colocación de vía o una curación. En procedimientos como una punción medular, el impacto emocional es mucho menor porque la mente está en otra parte”, destacó Cruz.

Según expuso la especialista, los principales cambios que notaron fueron que los niños y niñas estaban más tranquilos, ya que al estar concentrados en el juego disminuye el miedo a lo que va a pasar y la ansiedad previa. También se observó una menor percepción del dolor.

Sin embargo, uno de los avances más significativos está en la reducción del uso de fármacos: “Hay casos en los que se redujo la dosis a aplicar de la medicación que se usa tanto para la sedación como para la analgesia”, contó la referente. “En pacientes crónicos, que por ahí se tienen que medicar desde la noche anterior, se busca que la experiencia sea mucho mejor”.

La incorporación de los dispositivos apunta también a que se pierda el temor a las intervenciones quirúrgicas. Para estos casos, se proyectan historias donde los chicos recorren el quirófano en formato animado antes de entrar, lo que les permite conocer el lugar de antemano y aliviar la angustia ante lo desconocido.

Actualmente están utilizando el equipo y evaluando en el día a día cómo ayuda a reducir el estrés en los pacientes. Con estos buenos resultados, la meta del equipo y del Ministerio de Salud es conseguir más visores para extender la iniciativa a otros centros de salud de la provincia.

El objetivo principal es que las infancias que tienen que volver a atenderse o hacerse un seguimiento no lleguen con el recuerdo o el susto de la vez anterior, sino “que puedan pasar por todo esto de una forma mucho más amigable”, concluyó Cruz.


Ir al médico, enfrentar un pinchazo, sacarse sangre o prepararse para una cirugía suele ser una situación de mucho miedo para los niños y niñas. Con la idea de cambiar esa experiencia, el Hospital Provincial de Neuquén sumó cascos de realidad virtual para acompañar a las infancias en el área de pediatría durante este tipo de momentos.

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