Carta al intendente de Neuquén

Neuquén

Mariano: no nos conocemos, hasta hoy. Y como soy afecta a los dichos populares, digo: “Por los frutos los conoceréis”.


Y he empezado a conocerte por tu acción de días pasados de recuperar las garrafas históricamente abandonadas en el Parque Industrial. No me importan los motivos, me importa que en pocos días habrá gente que en este invierno podrá disfrutar de un calor que se les negaba… cosas de la burocracia. Cosas que no deberían pasar. No más “cajoneos”.


Es verdad que Quiroga se propuso una ciudad espléndida, asimilada a las mejores del mundo. Y en gran parte lo consiguió, y hasta diría le fue la vida en ello. Bien por esa existencia rebosante de ideas modernas que supo plasmar hoy disfrutamos y nos remite a dedicarle un recuerdo afectuoso.
Ahora, Mariano, creo que la mirada, tu mirada, debe dirigirse desde un centro consolidado a una periferia a la que se le deben calles asfaltadas, erradicación de barrios de emergencia, que no hayan más inundaciones, instituciones intermedias y pequeñas al alcance de todos los vecino, etc. Digo, el Neuquén entero, que además necesita urgente un plan integral de migraciones.


Quién soy para decirte estas cosas te preguntarás. Una ciudadana neuquina de las tantas, pero con la más clara convicción de lo que significa la Intendencia para los pueblos. Porque fui, soy, hija de uno de los mejores intendentes de uno de los pueblos del interior de la provincia, Cutral Co, que hoy lo recuerda con amorosa gratitud. Soy docente, graduada en la UNC y posgraduada en la UBA. Y soy política, porque serlo es inherente al ser humano, solo por eso. Y ello me compromete a esto que estoy haciendo, a decirte que sos casi un principiante en esta gestión, pero ya estás escribiendo tu historia. Que seré la buena vecina que se corresponda con el buen surfeador de tormentas y con el buen administrador de sus logros. No nos defraudes.


Prof. Marta Irene Verdenelli
DNI 3.860.435


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