Maestra Rosa Alaniz, pionera de la Escuela N° 103

Por Beatriz Chávez


NEUQUÉN

Los vecinos del sector Confluencia se reunieron para dar inicio a la institución. En la escuela están archivados todos los pasos que se siguieron para la apertura del colegio, las donaciones, los nombres de los vecinos que se organizaron para construir el primer edificio.

María Ibarra de Fernández López ofreció un lote de su chacra (la N° 57) para que sea destinado a ese objetivo. Otros vecinos donaron un local de 5 x 8 mts con una habitación de 4 x 5 metros: ahí comenzó a funcionar la Escuela Nacional N° 89. Corría 1930. El 26 de abril de 1931 se reunieron con el propósito de obsequiar en donación a perpetuidad al Consejo Nacional de Educación.

La Comisión organizadora para la construcción del futuro edificio era:

Presidentes Honorarios: D. Ernesto Mastropiedra (Gobernador del Territorio), Dr. Eduardo Ortiz (Juez Letrado del territorio). / Presidente: Alfonso Nogueira. / Secretario Tesorero: Pedro Cassolini. / Vocales: María I. de Fernández López, Constantino Arias, José F. Narambuena, Eduardo Gallardo. La Sra. de Fernández López formalizó mediante nota al Inspector Nacional de Escuelas Nacionales, don Daniel Gatica, la donación de un lote de 1080 metros cuadrados a la vera de la actual Ruta 22. Cada reunión que se efectuaba en la escuela está archivada en el Libro, el dinero que las familias donaban, el material que se compraba. El director era Alfredo Spada, al que siguió Ugarriza de Aráoz. La escuela funcionaba en un solo turno con noventa alumnos de 1° y 2° grado. Fue inaugurada el 2 de abril de 1932, según consta en el Acta N° 16, firmada por los integrantes de la Comisión del Edificio. Desde sus inicios la Cooperadora Carlos H. Rodríguez tuvo destacada labor en la institución. Recién en 1941 tuvo su primer mástil.

José Roger Balet, de acuerdo con las actas de la escuela, donó a la Gobernación del Neuquén un edificio a construirse con destino al funcionamiento de la Escuela de Colonia Confluencia. La donación de terrenos fue firmada por los señores Grossembacher y Todero.

El 9 de octubre de 1948 se entregó una nueva escuela a pocos metros de la anterior, que fuera donada como dijimos en párrafos anteriores. Este local funcionó con cuatro aulas, dirección, sanitarios, galerías. Ya en 1960 la Escuela figura con el número 103. Vemos una foto antigua del frente de la escuela.

En 1961 en esas actas escritas en un cuaderno, figura que el 20 de junio de 1961 fue donada la Bandera de Ceremonias en una celebración en la que estaba presente el Sr. Gobernador don Alfredo Asmar, el Ministro de Asuntos Sociales, don. Nicasio Cavillas Sorondo, el Sr. Héctor Cámpora, el Presbítero que bendijo, don Juan Gregui y otras autoridades presentes en el acto. En años siguientes y de acuerdo con el aumento de la población estudiantil comenzaron la ampliación del establecimiento.

Según consta en el Libro histórico, en mayo de 1966 comenzó a funcionar el comedor escolar, con una población infantil de asistencia de 200 niños. Las comidas se basan en un régimen de alto valor nutritivo y del cuidado de la higiene. Asimismo, se realizaron las gestiones ante el entonces Intendente Municipal, don Ángel Della Valentina para la instalación del gas en la escuela, las inclemencias del tiempo hicieron que se tramite con extrema urgencia.

En septiembre de 1965 se inauguró la ampliación de la escuela con la presencia del gobernador Felipe Sapag, el Inspector de Escuelas Ricardo Estévez, el Ministro de Asuntos Sociales don Estanislao Flores. Por sus aulas transitaron renombrados y recordados docentes, alumnos y personal de servicio.

En 2017 por resolución 2073 se le cambió el antiguo nombre a la escuela por Rosa Alaniz, una de las primeras maestras. Su fecunda tarea quedó demostrada al ingresar a su edificio que nos muestra en sus paredes, en sus pisos, el paso del tiempo y el recuerdo de tantos niños que pasaron su infancia feliz en aquel Neuquén del pasado.