El argentino Grossi se consolida en la lucha por la Secretaría General de la ONU
Costa Rica y Argentina encabezan las preferencias en el Consejo de Seguridad tras la séptima ronda de votación. Sin embargo, la pulseada geopolítica entre Estados Unidos y China mantiene trabada la sucesión de António Guterres a dos meses de la finalización de su mandato.
Costa Rica y Argentina encabezan las preferencias en el Consejo de Seguridad tras la séptima ronda de votación.
Rebeca Grynspan y Rafael Grossi quedaron este viernes como los candidatos más votados por el Consejo de Seguridad de la ONU para ocupar la Secretaría General del organismo internacional. La representante de Costa Rica sumó 11 votos a favor, mientras que el diplomático argentino alcanzó nueve respaldos, en lo que significó su mejor elección desde que comenzó el proceso de selección para suceder a António Guterres.
Pese al avance de ambos postulantes, la ausencia de un acuerdo geopolítico entre Estados Unidos y China traba la definición final, que debe resolverse antes de que termine el 2026.
Ante el escenario de indefinición entre Donald Trump y Xi Jinping, Emiratos Árabes Unidos intentó una jugada diplomática con el apoyo de países de Medio Oriente al presentar la postulación de Lana Zaki Nusseibeh, ministra de Estado y exembajadora ante Naciones Unidas. Pese a una intensa campaña pública y mediática, la candidata emiratí finalizó en la cuarta posición con siete votos a favor, seis en contra y dos abstenciones.
La preferencia por América Latina
Esta séptima votación en el Consejo de Seguridad volvió a ratificar la postura geopolítica de designar a un representante de América Latina al frente del organismo. De los siete postulantes que continúan en carrera, los tres primeros lugares corresponden a diplomáticos de la región: Costa Rica, Argentina y Guyana.
El escrutinio secreto de la sesión de este viernes entre los 15 miembros del Consejo de Seguridad arrojó los siguientes resultados:
- Rebeca Grynspan (Costa Rica): 11 votos a favor, 4 en contra y 0 abstenciones.
- Rafael Grossi (Argentina): 9 votos a favor, 4 en contra y 2 abstenciones.
- Carolyn Rodrigues-Birkett (Guyana): 8 votos a favor, 6 en contra y 1 abstención.
- Lana Nusseibeh (Emiratos Árabes Unidos): 7 votos a favor, 6 en contra y 2 abstenciones.
- Olara Otunnu (Uganda): 4 votos a favor, 11 en contra y 0 abstenciones.
- María Fernanda Espinosa (Antigua y Barbuda): 2 votos a favor, 10 en contra y 3 abstenciones.
- Ivonne Baki (Ecuador): 1 voto a favor, 14 en contra y 0 abstenciones.
Para obtener la nominación se requiere el aval de al menos nueve miembros, una cifra que solo se alcanza con la suma de los integrantes no permanentes. Actualmente, ese grupo de diez países lo conforman Dinamarca, Grecia, Pakistán, Panamá, Somalia, Baréin, Colombia, Letonia, Liberia y la República Democrática del Congo.
El poder de veto y la disputa geopolítica
Las negociaciones permanecen atadas al consentimiento de los cinco miembros permanentes con poder de veto: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido. Cualquier objeción de estas potencias deja automáticamente sin posibilidades al postulante.
En la jornada de este viernes, tanto Grynspan como Grossi recibieron cuatro votos en contra. Debido a que no se utilizaron boletas de color —el mecanismo que transparenta si la negativa proviene de un miembro permanente—, no fue posible determinar si alguno de esos rechazos constituye un veto formal.
Las diferencias entre Washington y Pekín marcan el pulso de la elección. La Casa Blanca impulsa la candidatura de Grossi, respaldado también en una estrategia compartida con Francia y Reino Unido. Sin embargo, la posición del diplomático argentino encuentra resistencia por la postura de Reino Unido respecto del conflicto de soberanía de las Islas Malvinas, territorio usurpado por los británicos en 1833 y sobre el cual Argentina mantiene sus reclamos históricos.
Por su parte, China y Rusia buscan inclinarse por una candidatura femenina y miran con interés el programa multilateral propuesto por Grynspan. Las potencias del bloque BRICS formalizaron ese criterio durante su última cumbre en India, donde remarcaron a través de un documento oficial que ninguna mujer ha ocupado la Secretaría General de la ONU y que la región de América Latina y el Caribe solo contó con un representante en la historia del organismo.
A 62 días de que concluya el mandato de Guterres, las negociaciones continúan sin que Washington y Pekín hayan alcanzado un consenso sobre la figura que conducirá las Naciones Unidas.
Rebeca Grynspan y Rafael Grossi quedaron este viernes como los candidatos más votados por el Consejo de Seguridad de la ONU para ocupar la Secretaría General del organismo internacional. La representante de Costa Rica sumó 11 votos a favor, mientras que el diplomático argentino alcanzó nueve respaldos, en lo que significó su mejor elección desde que comenzó el proceso de selección para suceder a António Guterres.
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