Protestas en Italia: represión policial y cañones de agua contra una masiva huelga por el costo de vida

Cientos de miles de manifestantes marcharon en Roma y otras ciudades contra las políticas de Meloni. En la capital, la Policía cargó contra la marcha y bloqueó los accesos al Parlamento y la sede de Gobierno.

Redacción

Por Redacción

Cientos de miles de manifestantes marcharon en Roma y otras ciudades contra las políticas de Meloni. Foto: AFP

Cientos de miles de manifestantes marcharon en Roma y otras ciudades contra las políticas de Meloni. Foto: AFP

Cientos de miles de estudiantes y trabajadores participaron este viernes de una jornada de huelga y movilizaciones en distintas ciudades de Italia. En Roma, la Policía realizó varias cargas y utilizó cañones de agua para dispersar a los manifestantes que intentaron acercarse al Parlamento.

Las protestas, convocadas contra el aumento del costo de vida y las políticas del gobierno de Giorgia Meloni, reunieron a cientos de miles de personas en distintas ciudades del país y derivaron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en Roma y Turín.

Las movilizaciones fueron protagonizadas principalmente por estudiantes, trabajadores y organizaciones sociales, en el marco de una huelga general convocada por el sindicato Unione Sindacale di Base (USB).

En la capital italiana, la jornada transcurrió con relativa calma durante la mañana, con una marcha estudiantil y el inicio de una acampada frente al Coliseo. Sin embargo, la tensión aumentó a media tarde, cuando una columna procedente del barrio de Trastevere intentó superar el cordón policial para dirigirse hacia el Parlamento. Los agentes respondieron con escudos y realizaron varias cargas en un paso sobre el río Tíber.

Según un primer balance provisional difundido por medios locales, ocho personas fueron retenidas para su identificación. Más tarde, los enfrentamientos se trasladaron a la ribera del río y al barrio de Testaccio, donde algunos manifestantes arrojaron botellas, petardos y otros objetos contra las fuerzas de seguridad, que emplearon cañones de agua a presión.

Ante los intentos de acercamiento a las sedes institucionales, la Policía también bloqueó los accesos a la Piazza Colonna, donde se encuentra el Palacio Chigi —sede del Ejecutivo—, y a la Piazza di Montecitorio, donde funciona la Cámara de los Diputados.

Las movilizaciones se extendieron a decenas de ciudades, entre ellas Milán, Bolonia, Génova, Nápoles y Turín. En esta última, la Policía utilizó bastones contra los manifestantes y desplegó un cañón de agua para mantenerlos alejados de la sede de la prefectura. Periodistas de la agencia AFP observaron en Roma a jóvenes que lanzaron botellas, volcaron contenedores de basura e incendiaron uno de ellos hacia el final de la marcha.

El sindicato USB estimó que entre 1 millón y 1,5 millones de personas participaron en las movilizaciones en todo el país. Las autoridades no difundieron un balance oficial de asistencia. El Ministerio de Educación y Mérito informó que la huelga tuvo un seguimiento provisional del 7,57% en los establecimientos educativos, sobre la base del 54,73% de los centros contabilizados hasta las 17.

Reclamos por la educación, la vivienda y la inflación


La jornada reunió a estudiantes, trabajadores del sector público y organizaciones que reclaman medidas frente al encarecimiento de la vida, mayores recursos para la educación y políticas de acceso a la vivienda. Participaron camioneros, taxistas y agricultores, quienes en las últimas semanas denunciaron el aumento de los combustibles y cuestionaron el incremento del gasto en defensa.

En Roma, Beatrice Chilelli, una estudiante universitaria de 21 años, afirmó a la AFP que los jóvenes llegaron a un límite por las dificultades para afrontar los gastos educativos y de vivienda. Según explicó, una habitación individual en una residencia estudiantil de la capital puede costar hasta 1.200 euros mensuales.

Durante la marcha, encabezada por dos tractores y un taxi, los manifestantes recorrieron la estación central, el Coliseo y el ministerio de Economía. Entre las consignas se escuchó: “Necesitamos más viviendas, no más bombas”.

En Milán, los estudiantes desplegaron una pancarta con el mensaje “Recuperemos nuestro futuro”. Stefano De Finis, de 25 años, dijo a la AFP que esperaba que las movilizaciones permitieran construir un movimiento duradero y reclamó una mayor participación de los distintos sectores de la sociedad.

Tensión social y antecedentes


Las protestas se produjeron en un contexto de tensión después de los enfrentamientos registrados el 17 y 18 de octubre en Milán, Turín y Bolonia durante otras movilizaciones contra el aumento del costo de vida, que incluyeron destrozos y choques con las fuerzas de seguridad.

Tras esos incidentes, el Gobierno anunció medidas para endurecer las normas de seguridad, entre ellas restricciones a las concentraciones públicas, cambios en las condiciones de detención de menores y sanciones más severas para sus padres, además de disponer el despliegue de 500 militares para apoyar a las fuerzas policiales.

En paralelo, el Ejecutivo aprobó el 22 de octubre un plan de ayuda de 175,2 millones de euros destinado a camioneros, agricultores y pescadores afectados por el incremento de los combustibles. Por su parte, el proyecto de presupuesto para 2027 que debate la coalición gobernante contempla medidas para jóvenes y familias, como un bono anual de 2.500 euros para trabajadores menores de 30 años.


Cientos de miles de estudiantes y trabajadores participaron este viernes de una jornada de huelga y movilizaciones en distintas ciudades de Italia. En Roma, la Policía realizó varias cargas y utilizó cañones de agua para dispersar a los manifestantes que intentaron acercarse al Parlamento.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios