Complican al acusado del crimen del enfermero
“Es el muchacho que está ahí”, dijo sin dudar un testigo, y señaló a Troncoso. Una enfermera, en tanto, aseguró que a quien vio disparar tenía una contextura que no es la del imputado.
Leonardo Petricio
NEUQUÉN (AN).- Un hombre que fue a llevar a su mujer a la clínica San Agustín minutos antes del tiroteo identificó a Luis Alberto Troncoso, el único acusado por el crimen del enfermero Damián Pilquiñán, como uno de los dos hombres que estaban en el estacionamiento del complejo en actitud sospechosa. La declaración fue fuerte, dado que el hombre dijo que reconoció a Troncoso porque vive en el mismo barrio que él y ante la consulta sobre si esa persona estaba presente, señaló con su dedo al acusado y dijo: “Es el muchacho que está ahí”. En la segunda jornada del juicio por jurados por el crimen ocurrido el 12 de abril de 2012 en Denis al 450 de esta ciudad, los testigos que declararon reconocieron que luego del asesinato hubo rumores sobre que Pilquiñán fue asesinado en una venganza por otra muerte, la del sobrino del acusado, Leonardo. Una aparente venganza que en el inicio del juicio sumó la declaración del propio acusado, quien agregó animosidad al decir que Pilquiñán era “el verdadero asesino” de su sobrino, a pesar de que otra persona fue condenada por ese crimen. Ayer también declararon varios de los testigos presenciales del homicidio, entre los que hubo disparidades. Una enfermera dijo que la persona que disparó tenía una contextura que no es la del acusado, pero otro empleado que estaba más cerca del lugar del tiroteo dijo que quien le da el tiro de gracia en la nuca a Pilquiñán era bajo y robusto, tal como luce el acusado. Los testigos relataron lo que fue un crimen a sangre fría y delante de unas seis personas. Según explicaron, dos hombres estuvieron por cerca de media hora esperando en el estacionamiento de la clínica, tomando una gaseosa. Y fue cuando el enfermero salió de su turno junto a dos compañeros que uno de esos hombres lo llamó por su nombre: “Damián giró y ni bien los vio empezó a correr, pero le dieron dos tiros en la espalda”, contó un testigo. “Quiso seguir corriendo pero uno lo siguió. Damián se cayó en la calle y fue ahí que le dieron otro tiro”, agregaron. En los siguientes días del juicio que se extenderá hasta la semana entrante el fiscal Maximiliano Breide Obeid buscará demostrar que tras el ataque el acusado fue hasta su camioneta, que habría estado estacionada a una cuadra y media, justo frente a una casa que cuenta con cámaras de seguridad. Es que en la filmación se ven dos personas que bajan y luego se van en una camioneta del mismo modelo que la que posee Troncoso.
NEUQUÉN