Condena a la Argentina por aplicar prisión perpetua a menores
La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó al Estado argentino por haber impuesto, a fines de la década del 90, penas de prisión perpetua a cinco menores de edad, uno de los cuales murió estando detenido. El fallo se refiere a los casos de César Alberto Mendoza, Claudio David Núñez, Lucas Matías Mendoza, Saúl Roldán Cajal y Ricardo David Videla Fernández, quienes fueron condenados a la máxima pena por delitos cometidos antes de haber alcanzado la mayoría de edad. La Defensora General de la Nación, Stella Maris Martínez, representó a los menores ante la CIDH, que en su fallo estableció la responsabilidad internacional de la Argentina por la “violación de los derechos a la integridad y libertad” de los afectados, pues las penas impuestas no cumplieron con la “finalidad de la reintegración social de los niños”. La condena también recalca que uno de los detenidos no recibió adecuada atención médica estando bajo custodia del Estado, que dos de ellos sufrieron torturas y que Videla Fernández murió en prisión. Martínez recalcó que el fallo “fija distintos estándares respecto al proceso penal juvenil que se van a aplicar en todo el continente”, entre ellos la ratificación de que “no se podrá sentenciar a perpetua a menores de 18 años” en todos los países que reconocen la competencia de la CIDH. En consecuencia, el fallo prevé que “las personas que actualmente se encuentren cumpliendo tales penas puedan obtener una revisión” de las sentencias. El pronunciamiento de la CIDH ordenó asimismo al Estado argentino brindar “de manera gratuita e inmediata” un “adecuado tratamiento médico y psicológico o psiquiátrico en favor de las víctimas” y asegurarles “opciones educativas o de capacitación formales”, además del abono de compensaciones económicas por daño material e inmaterial. (Télam)