Continúa atrincherado en su búnker
MIDLAND CITY, Alabama (AP).- En el quinto día de la crisis entre la policía y un hombre de Alabama que mantiene como rehén a un niño de cinco años en un búnker, las autoridades facilitaban escasa información y afirmaron que mantienen el diálogo con el individuo por un tubo de ventilación. Los negociadores intentaban ayer persuadir a Jimmy Lee Dykes, de 65 años, para que se rindiera. Las autoridades dijeron que Dykes, mató el martes a tiros al conductor de un autobús escolar y se llevó al menor al búnker. Aunque la policía mantenía en reserva detalles sobre las delicadas negociaciones, los vecinos llenaban los huecos de la información sobre Dykes, al que algunos describieron como una figura amenazadora que tenía puntos de vista antigubernamentales. El jefe policial Wally Olson dijo ayer que el hombre pidió que le llevaran mantas y un calentador eléctrico. Olson dijo que ha permitido a las autoridades que entregaran libros para colorear, medicamentos y juguetes para el niño. Olson afirmó que quería agradecer a Dykes porque se preocupaba del niño y consideró importante este aspecto. El jefe policial se abstuvo de precisar si Dykes había presentado demandas particulares y señaló que sólo facilitaría información restringida. Un vecino contiguo a Dykes dijo que éste construyó en dos o tres meses el búnker a cierta profundidad y después lo cubrió con una estructura de tablones y madera chapada, a la que cubrió con arena y tierra.
MIDLAND CITY, Alabama (AP).- En el quinto día de la crisis entre la policía y un hombre de Alabama que mantiene como rehén a un niño de cinco años en un búnker, las autoridades facilitaban escasa información y afirmaron que mantienen el diálogo con el individuo por un tubo de ventilación. Los negociadores intentaban ayer persuadir a Jimmy Lee Dykes, de 65 años, para que se rindiera. Las autoridades dijeron que Dykes, mató el martes a tiros al conductor de un autobús escolar y se llevó al menor al búnker. Aunque la policía mantenía en reserva detalles sobre las delicadas negociaciones, los vecinos llenaban los huecos de la información sobre Dykes, al que algunos describieron como una figura amenazadora que tenía puntos de vista antigubernamentales. El jefe policial Wally Olson dijo ayer que el hombre pidió que le llevaran mantas y un calentador eléctrico. Olson dijo que ha permitido a las autoridades que entregaran libros para colorear, medicamentos y juguetes para el niño. Olson afirmó que quería agradecer a Dykes porque se preocupaba del niño y consideró importante este aspecto. El jefe policial se abstuvo de precisar si Dykes había presentado demandas particulares y señaló que sólo facilitaría información restringida. Un vecino contiguo a Dykes dijo que éste construyó en dos o tres meses el búnker a cierta profundidad y después lo cubrió con una estructura de tablones y madera chapada, a la que cubrió con arena y tierra.
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