Coronavirus: primero el nadador de Junín, después la fiesta de Chapelco

El fiscal es el mismo, en un caso actuó con rapidez y en el otro dejó pasar el tiempo. Ya tiene fecha la formulación de cargos contra los abogados del video. Un pedido de repudio poco fundamentado.





Captura de uno de los videos que se difundió sobre la situación de Chapelco.

Captura de uno de los videos que se difundió sobre la situación de Chapelco.

Se oficializó este jueves el anticipo que hizo Río Negro el martes: los siete profesionales que hicieron una fiesta en un parador del cerro Chapelco, sin barbijos y sin respetar la distancia social, y que se burlaron de la pandemia de coronavirus, quedarán formalmente imputados el 5 de octubre. Pero antes, mañana viernes, el fiscal jefe Fernando Rubio se dará el gusto de acusar en su causa favorita: es contra un vecino de Roca que, desesperado por ver a sus familiares, cruzó el río Chimehuin nadando. Para ese hombre pidió prisión domiciliaria.

Dos médicos diagnosticaron que el vecino no estaba en condiciones físicas ni mentales de declarar, y un juez tomó la decisión de postergar la audiencia y dejarlo en libertad, pero Rubio lo transmitió a la opinión pública como un caso de impunidad.

El hombre que cruzó nadando el río, a quien algunos apodaron de manera estigmatizante, ingresó a Junín el 1 de septiembre y se lo denunció el domingo 6, cuando se descubrió que era covid positivo.

Por entonces la ciudad no tenía casos registrados, y a partir de entonces se empezaron a detectar. Algunos lo atribuyen a este hombre, oriundo de la ciudad rionegrina de Roca, que en efecto fue contacto directo de su grupo de familiares y amigos.

Pero también hubo otros contagiados por contactos con vecinos de San Martín de los Andes, donde tampoco había casos y empezaron a contabilizarse desde la fiesta en Chapelco, celebrada el 23 de agosto.


Orden cronológico


Fiscal jefe Fernando Rubio (archivo)

De hecho los videos se habían viralizado antes de que se conociera el caso de Junín: el 3 de septiembre ya estaban en las redes y buena parte de la comunidad virtual -y la real- hablaba de los abogados neuquinos que se burlaban de la cuarentena.

Sin embargo, el fiscal Rubio manejó el tema con cierta pereza. Cuando Río Negro le preguntó cuándo sería la formulación de cargos contra los siete imputados, respondió que trabajaba las causas "por orden cronológico".

Por eso sorprendió que el pasado miércoles 16 solicitara "con carácter de urgente" una audiencia de formulación de cargos y la detención del ciudadano que cruzó el río a nado, ya que era un caso posterior, en orden cronológico, a la fiesta en Chapelco.

El hombre recibió el alta en el hospital y fue trasladado de inmediato a la comisaría de Junín, donde nadie quería recibirlo. En simultáneo, se realizó una audiencia con el juez Mariano Etcheto, una asistente fiscal y la defensora Mariela Pereyra.

Dos médicas informaron que el imputado no estaba en condiciones físicas ni psíquicas de afrontar la audiencia. La asistente fiscal respondió que tenía órdenes de pedir la prisión domiciliaria.


Reprogramación


El juez Etcheto decidió, en base al estado de salud del imputado, reprogramar la audiencia para el viernes 25.

El fiscal Rubio declaró a la prensa que "se realizó una audiencia previa, inventada, a pedido de la defensa y el juez Etcheto no nos permitió seguir los caminos procesales y le dio la libertad”.

La defensora Pereyra le contestó desde su Facebook: "podemos, si lo deseamos, distinguir si los funcionarios públicos cumplen sus funciones de cuidado, trabajan para lograr la verdadera resolución de los conflictos, o continuamos siendo selectivos, poniendo por encima de la salud comunitaria nuestros propios egos y vanidades, si tomamos decisiones 'populares' o acordes, oportunas y efectivas".

También el Ministerio Público de la Defensa cuestionó al fiscal, sin mencionarlo, en un comunicado: "Si una parte cree que esa decisión no está fundada debidamente o es contraria a derecho, existen las herramientas procesales suficientes para revisarla, no en los medios de comunicación".

Para Rubio el escenario no es nuevo. En marzo pasado, en otra causa, la jueza Carolina González lo acusó de "difundir información falsa para generar alarma social".


Entra la Legislatura


Carlos Sánchez, diputado por Unión Popular (Gentileza).

El caso se politizó más todavía: el diputado Carlos Sánchez, de Unión Popular, presentó un proyecto en la Legislatura para que el cuerpo exprese su "preocupación" por la resolución del juez Etcheto.

Río Negro le preguntó si conocía los detalles del caso, y Sánchez dijo que tenía "la versión del fiscal Rubio" y de "la mayoría de los vecinos de Junín".

Cuando este diario le preguntó si tenía algo para comentar sobre la causa de la fiesta de Chapelco, respondió: "me ha dado letra para preguntar sobre eso también, si no lo hacemos público, no se mueven".

Suena muy parecido a legislar según lo que publican los medios.


¿Presos por qué?


La causa Chapelco tiene fecha de formulación de cargos: será recién el 5 de octubre. Y ninguno de los siete imputados e imputadas debe preocuparse, el fiscal Rubio no les pedirá la prisión domiciliaria. Que por otra parte es lo que corresponde, en esta clase de delitos no hay riesgo de fuga ni peligro de entorpecimiento de la investigación, ¿a qué viene la necesidad de meter presa o preso a los imputados? ¿Es porque son portadores? En todo caso habrá que darles cuidados sanitarios, no meterlos en una cárcel.

Hay antecedentes: Rubio amagó con gravísimas sanciones contra el matrimonio de empresarios que burló la cuarentena y se instaló en el barrio Cumelén de Villa La Angostura en julio pasado.

Ella, dueña de uno de los laboratorios más grandes del país, fue sobreseída. Y él, propietario de una constructora, acordó una probation y entregó una donación de 20.000 pesos a la cooperadora del hospital. "En la provincia de Neuquén, la Justicia es igual para todos", dijo Rubio.

Último dato: el juez de la audiencia del 5 de octubre también será Mariano Etcheto, por razones de turno.


Comentarios


Coronavirus: primero el nadador de Junín, después la fiesta de Chapelco