Crece la cantidad de presos que se cortan las tobilleras electrónicas

En menos de dos meses hubo cuatro internos de Río Negro que lograron fugarse. ¿Cuánto se tarda en saber que se violó el dispositivo? El Gobierno defiende su implementación y asegura que, desde lo técnico, el aparato cumple su función. En violencia de género, ya funciona la pulsera “dual”.



Según la UADME, solo el 8 por ciento de las 400 personas, que estuvieron bajo el sistema de monitoreo, se fugaron.

El beneficio de la libertad asistida con el uso de dispositivos electrónicos de vigilancia en Río Negro volvió a estar fuertemente cuestionado por el crecimiento de las fugas por cortarse las tobilleras: hubo cuatro en menos de dos meses. Esta transgresión, además de generar una sensación de impunidad, hace que automáticamente los presos pierdan los beneficios obtenidos (ya sea una salida transitoria o la prisión domiciliaria) y, por su parte, el fiscal del caso puede pedir de un mes a un año de prisión por evasión.

La implementación de las tobilleras electrónicas apunta a fomentar la reinserción social del interno. Sin embargo, su utilización también tiene como finalidad descomprimir el sistema penitenciario, colapsado. Ante este panorama, surge la incertidumbre si las tobilleras electrónicas son realmente efectivas o no. ¿Son demasiado fáciles de cortar?, ¿cuánto se tarda en saber que un preso violó el dispositivo? Integrantes de la Justicia rionegrina, del Ministerio Público Fiscal y del área de Seguridad brindaron su punto de vista sobre la temática.

Los artefactos, a cargo del sistema penitenciario, se implementan en la provincia desde diciembre de 2016. Este mecanismo se aplica en las personas que están condenadas o procesadas por delitos penales y cumplen con los debidos requisitos para acceder a salidas transitorias. Además se utilizan para los arrestos domiciliarios.

En respuesta a los cuestionamientos Betiana Minor, secretaria del Ministerio de Seguridad y Justicia de la provincia, aseveró que “el sistema, en términos técnicos, funciona perfectamente porque ante la alteración de la tobillera el sistema lo reporta en forma inmediata” y se activa un protocolo interno para la recapturación de la persona. En este sentido expresó que existe una confusión en relación a la efectividad del sistema y a los casos en que se asigna el dispositivo, ya que el Poder Judicial es el encargado de tomar esa decisión.

El Ejecutivo y el Ministerio pone a disposición la herramienta pero no se encarga de disponer sobre los destinatarios.

Betiana Minor, secretaria del Ministerio de Seguridad y Justicia

Los jueces en conjunto con la fiscalía y la defensa acuerdan ese beneficio explicó la funcionaria. Esto no quiere decir que el sistema no sea inviolable. El dispositivo está construido por una goma con un precinto que no puede moverse pero sí es posible cortarlo.

Según las estadísticas de la Unidad de Arresto Domiciliario por Monitoreo Electrónico (UADME) el interno, cuando accede a la primera salida transitoria, tiende a transgredirla y “en general es recapturado de manera inmediata, se pone a disposición del juez de ejecución y se le revoca el beneficio”, señaló Minor.

“Por la ley de ejecución penal, por el estado de la pena y por sus calificaciones, una persona puede acceder a la salida transitoria en un determinado momento de la pena (si así lo determina la justicia) y es mucho mejor que salga monitoreado para dar aviso inmediato de una posible transgresión”, reiteró.

Actualmente hay 1200 internos en la provincia de Río Negro, de los cuales 192 están monitoreadas bajo la órbita Unidad de Arresto Domiciliario por Monitoreo Electrónico (UADME). Minor detalló que, desde diciembre de 2016 hasta la fecha, pasaron más de 400 personas por el sistema de monitoreo y solo el 8 por ciento (32 personas) se cortó la tobillera.

Cantidad de internos

1200
192 internos están monitoreados bajo la UADME.

Desde el Poder Judicial, Juan Pablo Chirinos, juez de Ejecución de General Roca explicó que la tobillera electrónica “es una forma de control”, por lo que si la persona se corta el dispositivo es como “si rompiera el barrote de la cárcel y escapara”. En estas situaciones hay dos tipos de consecuencias que recaen en el interno: la fiscalía puede iniciarle acciones y condenarlo por evasión; y el juzgado de Ejecución le quita automáticamente los beneficios obtenidos por violar las reglas que se le impusieron.


Pulsera "Dual"


Desde junio del año en curso, comenzó a funcionar el dispositivo “dual” que se aplica solo en causas penales por violencia de género. La provincia invirtió más de 40 millones para la compra e implementación de estos dispositivos. Este método, por el momento, solo está siendo aplicado en la denominada Primera Circunscripción que incluye: Viedma, General Conesa, San Antonio Oeste y el sur de 9 de Julio.

Este sistema de vigilancia involucra tanto al agresor, a quien se le coloca una tobillera y se le entrega un rastreador; como también a la víctima quien recibe solo un rastreador. Este método se suma al botón antipánico, otro artefacto que se utiliza en casos de violencia de género.

El rastreador permite geolocalizar a las personas de manera permanente, por lo que “este dispositivo impide que tanto la usuaria como el agresor se junten más del perímetro establecido por la justicia”, explicó Minor. Cuando el agresor se acerca al perímetro previo del permitido “desde la zona de monitoreo se le advierte para que se aleje de la zona prohibida” y si no responde de manera positiva se procede a su detención inmediata. Paralelamente, se le avisa a la víctima para “ponerla en conocimiento y pedirle que se ponga al resguardo”.

Desde su implementación, ocho personas utilizaron el dispositivo “dual”, de las cuales dos transgredieron la ley y fueron detenidas de manera inmediata, según aseguró la funcionaria.


¿Cómo se aplican los dispositivos en Río Negro?


En la provincia, hay tres tipos de tecnologías que se utilizan. Una es la tobillera electrónica domiciliaria que está vinculada a un receptor que se coloca en la casa de la persona en cuestión que, ya sea por línea telefónica o por una línea de celular, se conecta con la central de monitoreo. Si la tobillera se aleja de 5 a 45 metros del receptor, el sistema de monitoreo emite un alerta de inmediato. Esta metodología se utiliza en los casos de prisión domiciliaria en la que el interno no está autorizado a salir de su casa.

Otras funcionan con GPS que registran los movimientos de la persona en todo el tiempo. Estas la usan quienes gozan de las salidas transitorias que, para los casos de agresores sexuales, es obligatorio que utilicen tobillera excepto que la fiscalía pida lo contrario. La ventaja que tiene este tipo de monitoreo, según lo expresado por el juez Juan Pablo Chirinos, es que permite al personal de vigilancia verificar si el interno cumple con las restricciones impuestas y si sus movimientos concuerdan con los impuestos por la justicia.

Además este tipo de mecanismo se aplica en internos que trabajan y que no tienen un lugar fijo de desempeño laboral, lo que exige una vigilancia continua para verificar que cumpla con los requisitos impuestos.

“Los de GPS también los usamos en personas que tienen condenas de ejecución condicional, sobre todo cuando hay prohibiciones de acercamiento en casos de violencia de género, para no permitirle ir a determinado lugar”, explicó el juez.

La tercera opción que se utiliza en la provincia es la pulsera dual para casos exclusivamente de violencia de género. Se trata de un dispositivo con GPS que se le coloca al agresor y se le otorga un rastreador a la víctima. En este caso, el dispositivo alerta, si el interno infringe los límites de distancia, tanto a la policía como a la víctima para evitar nuevos posibles ataques.


Antecedentes de fuga durante los últimos meses en la región


La mamá de Sofía. La nena de 3 años falleció en Roca como consecuencia de una peritonitis desatada por maltrato físico, mientras estaba a cargo de su mamá Janet Neira y, su padrastro, Marcos González.

Neira había recibido la prisión domiciliaria bajo monitoreo y se alojaba en la chacra de un familiar en la zona rural de Chichinales. Sin embargo, el 6 de octubre se fugó tras romper la tobillera electrónica. Casi dos semanas después la detuvieron en la zona oeste de Roca y ahora se encuentra alojada en el penal 2 de Roca.

Ayer la imputada aceptó la calificación legal y ya fue declarada culpable por: lesiones leves, por ser partícipe necesaria en los abusos sexuales gravemente ultrajantes, por corrupción de menores y tenencia ilegal de pornografía infantil también como partícipe necesaria, y abandono de persona seguida de muerte, todo en concurso real. El hombre también está imputado y detenido.

• El pasado 27 de octubre, Pablo Ismael Chirino se arrancó la tobillera con la que se le hacía el seguimiento satelital en Godoy y, finalmente, escapó cuando su propia familia ya se disponía a trasladarlo al Penal 2, de Roca. El sábado 2 fue recapturado.

Había sido condenado por el asesinato de Víctor Dinamarca a quien apuñaló en el pecho en al año 2015. Por el crimen recibió una condena de 8 años y estaba a pocos meses de salir en libertad.

Durante el período que pasó en prisión, el sujeto cumplió al pie de la letra con las normas y luego de lograr un buen informe del gabinete criminológico, alcanzó las salidas transitorias, desde septiembre, tras cumplir con la mitad de la condena.

La pulsera es una forma de control. si la persona corta el dispositivo, es como si rompiera el barrote de la cárcel y escapara.

Juan Pablo Chirinos, juez de Ejecución.

Manuel Rivas de Cipolletti está acusado de violar a una menor de edad y tuvo el beneficio de la pulsera. Al momento de solicitar la pena en la cesura del juicio, se requirió la prisión preventiva del acusado, quien no asistió a la audiencia. En el momento de la sentencia se informó que le dictaban la prisión preventiva y en ese momento se cortó la pulsera y se escapó. Todavía no pudo ser ubicado y continúa prófugo.

Rivas estaba desde agosto de 2018, monitoreado bajo esta modalidad con prohibición de acercamiento a domicilios de las víctimas.

El 13 de este mes Ariel Leiva, un preso de Cipolletti condenado a 12 años de cárcel por abusar de una nena, se cortó el dispositivo y escapó. Todavía no ha sido recapturado.

El hombre gozaba del beneficio de la prisión domiciliaria. La Justicia se dio cuenta que el preso se había fugado cuando no se presentó a una audiencia en la que podía definirse que comience a cumplir la condena en prisión.

Había sido captura a fines de marzo en San Rafael, Mendoza, tras un largo tiempo prófugo.

Fugas de internos

8%
se escapó bajos el sistema de UADME

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