“Creer en el relato del niño”
Los psicólogos infantiles aconsejan que es “sumamente importante creer en el relato del niño”. También recomiendan enseñarles sobre los cuidados del cuerpo. Hay que dejar en claro quiénes son las personas que pueden tocarlos y quiénes no. Dicen los profesionales que hay que enseñar con actividades, como por ejemplo un cuento o una representación. Así se les va mostrando qué partes del cuerpo se tiene que ir cuidando y quiénes no los pueden tocar. La enseñanza es una cuestión preventiva. Hay indicadores claves. Como el cambio en el comportamiento del niño, por ejemplo. Cuando hay mucha comprensión sexual y el tema se torna bastante persistente hay que preocuparse, advierten los psicólogos. Una cosa es que los niños de 4 o 5 años exploren su cuerpo, descubran las diferencias sexuales y otra distinta son las “conductas hipersexualizadas”. Ante situaciones de abusos los niños se sienten incómodos. Es el principal indicador cuando alguien les da un beso, por caso, el menor empieza a contar cosas porque sabe que hubo algo que no le gustó. No es necesario tener la seguridad si eso ocurrió. Se puede denunciar aunque sea una sospecha. Después la justicia busca indicadores físicos o psicológicos.