#QuedateEnCasa Cómo hacer trámites desde casa

Críticas al juez que avaló el trabajo sexual: “¿Se lo recomendarías a tu hija?”

Fue la pregunta que hicieron trabajadoras del hospital de Cutral Co y Plaza Huincul. La secretaria de las Mujeres consideró que el magistrado tiene una "mirada machista".



El hombre absuelto estaba acusado de haber prestado colaboración secundaria a otra persona con el fin de prostituir a diez mujeres en el local Anfitrión de Plaza Huincul. (Captura).-

El hombre absuelto estaba acusado de haber prestado colaboración secundaria a otra persona con el fin de prostituir a diez mujeres en el local Anfitrión de Plaza Huincul. (Captura).-

No fue bien recibida en Cutral Co y Plaza Huincul la noticia de que el juez federal Alejandro Cabral absolvió a un hombre acusado de ayudar a prostituir a 10 mujeres en la comarca petrolera. En su fallo, avaló el trabajo sexual, lo comparó con deliverys y trabajo doméstico, y consideró que las mujeres podían decidir sobre lo que ocurría.

Desde la Secretaría de la Mujer y la Diversidad de Cutral Co, su titular, Carolina Alarcón, criticó la postura de Cabral. “No estoy de acuerdo con las razones que se vierten para defender a un hombre. Sabemos que en Plaza Huincul hubo lugares clandestinos, donde se ejercía la prostitución y hasta hoy existen”, refirió.

Recalcó que tanto en Cutral Co como en Huincul, el funcionamiento de los cabarets y whiskerías están prohibidos por ordenanza. Se legisló con normas “en espejo” porque al ser comunidades siamesas, no tenía mayor sentido si en una se prohibía y en la vecina se permitía.

“A nadie, porque venda una copa, le van a pagar. Siempre hay algo ahí. Siempre los hombres tratan de tapar esto. Un hombre que usa a las mujeres para servir una copa a otros hombres, de noche, es porque hay algo más encubierto y ahí es donde tenemos que tener la mirada”, refirió.

En esta línea indicó que es evidente que el juez Cabral con una “mirada machista deja libre a un hombre que explotaba a las mujeres. Que ellas no lo digan y no lo van a decir nunca es así, porque están sometidas. Eso es aprovecharse de la situación de vulnerabilidad y tomarlas como objeto. Eso está penado por la ley”, concluyó.

Alarcón dice que tanto las mujeres como los hombres pueden ejercen la prostitución y de hecho “hay un colectivo que lucha por estos derechos desde hace tiempo”. En cambio, el proxenetismo está prohibido.

Desde otro sector, trabajadoras del servicio Social del hospital de Complejidad Media repudiaron el “aval que genera un magistrado de la justicia con respecto al trabajo en negro, situación laboral que no es legal, aunque el mismo Estado precariza y vulnera a los derechos de las trabajadoras y trabajadores”.

Las profesionales Verónica Castro, Sonia Henríquez Julieta Acosta, Alba Álvarez y Gabriela Barros, dejaron en claro su postura abolicionista aunque no buscan criminalizar ni discriminar a las mujeres en situación de prostitución.

En cambio, plantean que el Estado debe generar las políticas públicas adecuadas para que todas las personas tengan igual acceso a educación, vivienda, trabajo y demás condiciones materiales de existencia.

“Claramente se entiende que prostitución y trata de personas son conceptos diferentes, pero aún así se encuentran relacionados dado que la segunda es uno de los medios para la primera”, describieron.

Para este grupo, el juez Cabral, lejos de una perspectiva de género, “asume un posicionamiento machista y patriarcal en desmedro de la lucha por los derechos de las mujeres. Opina desde los privilegios que le otorga su posición de poder, por sus condiciones de: clase, de funcionario de la justicia y de varón”.

Sostuvieron que el magistrado refiere que las mujeres tienen “libertad para decidir sobre el trabajo que quieren desarrollar” y en esa línea se preguntaron: “¿es realmente libertad de decisión cuando existen desigualdades de acceso a bienes y servicios básicos y cuando hay una desigualdad de poder jerarquizando y favoreciendo los privilegios de los varones?”.

El debate sobre la prostitución “va más allá y tiene que ver con comercializar con la sexualidad de las mujeres, terreno que nos ha sido vedado históricamente y que aún hoy luchamos por politizar, decidir y vivir de manera plena y libre, sin el condicionamiento al deseo de los varones”. Y para terminar se preguntan también: “¿Se lo recomendarías como trabajo a tu hija?”.


Comentarios


Críticas al juez que avaló el trabajo sexual: “¿Se lo recomendarías a tu hija?”