Cuatro goles, un récord y una nueva final para Argentina

La Albiceleste goleó a Estados Unidos con un Messi cada vez más extraterrestre, y el domingo irá en busca de la Copa América. Soñamos todos.

Redacción

Por Redacción

Cuatro goles, un récord y una nueva final para Argentina

Goleada, récord de La Pulga, tres lesiones y clasificación a la tercera final consecutiva. En 90 minutos, Argentina vivió más que en el resto del torneo y justo ante el local, Estados Unidos.

Argentina pegó rápido. En un córner, la Albiceleste jugó rápido, Messi recibió de afuera del área, la picó para Lavezzi y el Pocho, a los 3 minutos, metió un cabezazo para el 1-0.

La Selección se mostró activa en el repliegue, llegando siempre a contener en bloque ante los embates de Estados Unidos. Como siempre, la sociedad entre Banega y Messi funcionó a la perfección sobre ambos costados, con la constante ayuda de los laterales. De todas formas, en los primeros 15, Argentina se mostró acelerada a la hora del pase en corto y muchas veces regaló la posesión por ello.

Con el toque de banda a banda, la Albiceleste fue generando espacios ante un Estados Unidos que se dedicó a esperar demasiado a la visita con la intención de salir de contra.

Messi se mostró suelto en toda la cancha, y generó numerosos problemas en la defensa local con cada avance individual. Sobre los 32, La Pulga generó un tiro libre atrás de la medialuna tras un foul de Wondolowsky y desde allí, con un remate excepcional al palo de Guzan, estampó el 2-0. Locura absoluta con el gol de Lionel, que con el tanto superó el récord de Batistuta y pasó definitivamente a la historia como el máximo goleador de Argentina.

La Pulga no tuvo discusión alguna como la máxima figura. Los mismos estadounidenses se rompieron las manos para aplaudir al mejor futbolista del planeta. Gracias, Leo.
Messi, el mejor. De otro planeta.

Hasta el entretiempo, no pasó mucho más. Argentina siguió llegando aunque sin tanta intensidad, y Estados Unidos se dedicó más al roce físico que a buscar el descuento.

Higuaín puso el 3-0 cuando iban sólo 4 minutos del complemento, y el partido parecía cada vez más una exhibición Albiceleste (esta vez azul) que un cruce de semifinales.

En un partido que venía tranquilo, uno de los grandes méritos de Argentina pasó por la cabeza. Es que, tras el 3-0, la Albiceleste sufrió tres lesiones en cinco minutos, incluida la durísima caída de Lavezzi contra el cartel publicitario.
Higuaín marcó el segundo de su cuenta para el 4-0 de Argentina a falta de cinco minutos, tras una avivada de Messi en la salida de EEUU. Sin embargo, hacía rato que la Albiceleste se dedicaba únicamente a no exigirse de sobremanera para cuidar soldados.
Ahora, vamos por el título. Pasaron dos finales perdidas que aún duelen, pero no hay mejor bálsamo que una Copa con el Barba de abanderado. Hacia allá vamos, a la espera de conocer el rival que saldrá de Colombia-Chile. Mientras tanto, algo queda claro. En Sudamérica, hace rato que Argentina manda.


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