Culpable de balear a un policía en el cuello en Neuquén

Víctor “Toto” Rodríguez fue declarado culpable por el ataque al policía Roberto Paredes.

Redacción

Por Redacción

La comisaría del barrio Confluencia fue atacada en 2008.

por lesiones graves calificadas

NEUQUÉN (AN).- El tribunal que tuvo a su cargo el juicio por las lesiones que padeció el policía Roberto Paredes (38) durante un ataque a la comisaría del barrio Confluencia en 2008 declaró ayer culpable a Víctor “Toto” Rodríguez (25) del delito de lesiones graves calificadas. El juicio exprés, en el que no hubo testigos de la defensa y salvo un perito forense los demás testigos fueron otros policías, culminó ayer con un alegato un tanto sorpresivo de parte del fiscal Andrés Azar. Es que si bien Rodríguez llegó a juicio acusado del delito de lesiones agravadas calificadas por ser cometidas contra un miembro de la Policía en concurso real con portación ilegítima de un arma de fuego, ayer el fiscal solo pidió que sea declarado culpable de lesiones graves. La acusación inicial fue sostenida por los querellantes Nahuel Urra y Alejandro Casas. En tanto que las defensoras Laura Cancela y Verónica Zingoni pidieron la absolución del joven al entender que no pudo probarse que fue Rodríguez quien hizo el disparo que hirió a Paredes. Es que el juicio se desarrolló a más de siete años de ese 12 de noviembre de 2008 cuando el policía recibió un disparo en el cuello que le afectó la yugular y quedó alojado contra su columna. Ese paso del tiempo hizo que los testigos modificaran sus declaraciones iniciales, algo que para las defensoras fue adrede, dado que los policías que declararon no recordaban partes controvertidas, como la presencia de varios tiradores y sólo recordaban a Rodríguez disparando. Pero la polémica en este caso no cesa allí. Es que este es uno de los casos que vencen mañana, al cumplirse dos años del cambio del Código Procesal Penal. En este caso la declaración de responsabilidad dictada ayer implica que el juicio aún no está terminado ya que falta la determinación de la pena, la cual debería realizarse en forma urgente para evitar nulidades. Desde la querella se anticipó que se solicitará una pena superior a los tres años y por ende de cumplimiento efectivo. Y se destacó que Paredes no solo demoró dos años en poder volver a trabajar, sino que “convive con una carga enorme, porque parte del proyectil quedó en su cuerpo y ninguno de los médicos que lo atendió le asegura que no pueda generarle consecuencias a futuro”. Paredes fue enviado esa noche a colaborar en un ataque a la Comisaría 19 por parte de unos 30 vecinos. El uniformado formaba parte de un cordón policial que protegía el edificio cuando recibió el disparo.


La comisaría del barrio Confluencia fue atacada en 2008.

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