Moria Casán, con Diario RÍO NEGRO: “Siempre fui la titiritera de mi propia historia”

En exclusiva con Diario RÍO NEGRO, la artista habla de la serie que recorre su vida, de su hija interpretándola en la pantalla y de un presente que define como su “momentismo absoluto”.

Moria Casán lleva más de cinco décadas como una de las figuras centrales del espectáculo argentino. Foto gentileza.

Es de noche en algún lugar de Buenos Aires. Está dentro de un auto, detenido. La baliza marca el ritmo. Se escucha el tránsito, los autos que pasan y, cada tanto, una bocina. Del otro lado del teléfono, Moria habla. No necesita demasiado para desplegar ese universo propio de palabras, ideas y definiciones que construyó durante décadas.

Tiene 80 años y una serie sobre su vida que es un éxito


Cuando mira hacia atrás habla de algo que parece haber tenido claro desde el principio: fue ella quien decidió quién quería ser. “Siempre fui la titiritera de mi propia historia. La titiritera de mi propio universo porque moví todos mis hilos, los de mi interior y todo, como para construirme. Ya desde mi construcción fui la dueña de mi historia”, dice Moria Casán en una entrevista exclusiva con Diario RÍO NEGRO.

Inteligente, intuitiva y provocadora, hizo de sí misma un personaje sin permitir que ese personaje terminara por devorarla. “No tuve padrinos ni apoderados ni nadie. Nada más que yo estuve en mi propia construcción”, asegura. Para encontrar el comienzo de esa historia vuelve hasta una imagen de la infancia que también recupera la serie: “Desde la niña hornero que sale en la serie, que me pintaban con barro. Ahí empecé a construirme”. Después llegaron representantes, productores y empresarios, pero sostiene que las decisiones nunca dejaron de ser suyas. “Tuve un manager que me ayudaba, pero las decisiones, la intuición y todo lo manejaba yo”.

Tres mujeres, tres Morias


La serie que lleva su nombre la enfrenta con un ejercicio singular: mirar su propia vida interpretada por otras. Griselda Siciliani, Sofía Gala y Cecilia Roth encarnan distintas etapas de una biografía que atraviesa buena parte de la historia del espectáculo argentino. ¿Qué le pasó al encontrarse con esas Morias? “Una sensación de volver al pasado y al futuro, porque es algo como cuántico todo”, responde.

Griselda Siciliani, Sofía Gala y Cecilia Roth encarnan distintas etapas de la vida de Moria Casán. Foto gentileza.

Entre las tres intérpretes hay una que lo transforma todo. Sofía Gala no es solamente una actriz interpretando a Moria joven: es su hija entrando en la juventud de su madre. “Al estar mi hija como una de las actrices cambia todo, cambia la historia, porque tiene otras lecturas mucho más grandes. Se convierte en una serie de metafísica cuántica que tiene muchas, muchas, muchas lecturas de todo tipo”.

Sofía Gala junto a su madre, Moria Casán. En la serie, la actriz asume el desafío de interpretarla en su juventud. Foto gentileza.

Moria habla con entusiasmo de las actuaciones. Destaca el “gran desparpajo” de Siciliani para abordar su etapa más mediática y la sensibilidad de Roth para encarnar los años de madurez. Se detiene especialmente en las escenas de la cárcel y en algo que, a la distancia, elige recordar por encima del escándalo: el afecto de las otras detenidas.

“Había, a través de mi personaje y de lo que la gente sentía y siente por mí, una hermandad, un gran compañerismo con las presas. Me cuidaban, me daban las mejores cosas, me hacían masajes, me regalaban de todo. Mucho amor. Ahí se vio mucho, mucho, mucho amor”. “Levitás viendo la serie porque es un viaje al espíritu. Tiene emociones, sensaciones y sentimientos”, dijo la diva respecto del film.

No quería una serie de su vida


Durante mucho tiempo creyó que después de tantos años de exposición pública quedaba poco por descubrir. “No quería hacer una serie de mi vida porque me parecía que la gente conocía todo. Y si la hacía, no la quería caretear. ¿Quién me iba a interpretar mi ADN como yo lo quería mandar?”, cuenta. La buscaron durante más de dos años. Finalmente apareció un equipo en el que sintió que ese ADN podía ser comprendido.

Moria, rodeada por el equipo creativo y artístico de la serie inspirada en su vida.

Pero faltaba una pieza: encontrar a la Moria joven. “Les costaba mucho. Y dijeron: ‘Vamos a llamar a tu hija porque es la única que queremos que la pueda hacer. Pensamos en ella todo el tiempo’”. Cuando Sofía Gala entró al proyecto, algo terminó de acomodarse. “Ahí se empezó a cerrar esta especie de misterio maravilloso”, dice.

“Siempre imagino lo mejor para mí. Todo fue muy angelado en mi vida desde que me inicié en esta profesión. Nunca hice un casting y enseguida fui figura y me eligieron para todo. Yo nunca lo busqué, me buscaron a mí. No busco resultados y los resultados vienen”, indica.

Moria a los 80: “Me encuentro muy feliz”


Moria cumplió 80 años el 16 de agosto pasado. No hace balance sino que lo asume como otro desafío a las convenciones. Durante décadas hizo cine, teatro, radio y televisión, incluso varias cosas al mismo tiempo. Ahora descubre que su capacidad de trabajo provoca un asombro diferente.

Al tener esta edad, todo se amplifica y todo se valora más. Valoran tu salud, valoran tu buena energía, porque no pueden creer que me levante a las seis de la mañana, haga todo lo que tengo programado y después haga teatro. Por suerte puedo hacer todo y me encuentro muy feliz”, agrega.

La artista atraviesa un presente de renovada exposición a partir de la serie que recorre su vida.

“Creo que todo lo sembramos para cosechar y que todo me lo merezco», dice con una profunda convicción, «me lo merezco porque toda mi vida creí en mí, trabajé para eso y trabajé para construirme, para no deconstruirme”.

Con su vida convertida en ficción y nuevas generaciones descubriéndola en una plataforma global, podría hablar del mejor momento de su carrera. Pero incluso para eso Moria tiene una definición propia. “Estamos en nuestro prime time”, dice, “mi prime es siempre mi momentismo absoluto. El momento que te esté contando”.

La baliza sigue sonando. Afuera continúa el tránsito. Moria se despide con un “besote, chao, chao”. Mañana probablemente haya otra entrevista, otra función, otra cámara. El mejor momento, para ella, seguirá siendo el que esté viviendo.

Dato

2.200.000
visualizaciones acumuló la serie biográfica de la diva durante sus primeras dos semanas de estreno.