Murió Pato Strunz, el baterista de Hermética: el legendario músico tenía 59 años

Su muerte conmociona a la escena del rock pesado argentino. La base rítmica de "Ácido Argentino", el templo de La Cueva y las despedidas de sus compañeros de batallas.

Redacción

Por Redacción

El heavy metal argentino está de luto. Claudio “Pato” Strunz, una de las figuras más influyentes y respetadas de la música pesada nacional, falleció este lunes a los 59 años. La triste noticia fue confirmada por sus excompañeros de Malón, desatando una marea incalculable de homenajes y condolencias entre bandas, productoras y fanáticos de todo el país que crecieron con sus parches y sus ritmos demoledores.

Nacido el 11 de noviembre de 1966 en La Tablada, Strunz no solo dejó un tendal de discos fundamentales en la historia del rock nacional, sino que construyó su figura desde las bases, apoyando a decenas de grupos emergentes a lo largo de más de tres décadas de trayectoria.


La llamada que cambió el metal: el nacimiento del mito en Hermética


El punto de inflexión en la vida de Strunz y en la historia del thrash metal sudamericano ocurrió en 1991. Por entonces, Hermética ensayaba en la mítica sala que el baterista administraba en La Tablada. Cuando la banda liderada por Ricardo Iorio desvinculó a Tony Scotto, la elección del reemplazo fue casi instantánea:

  • El debut de fuego: Strunz se incorporó a la banda pocas semanas antes de entrar al estudio para grabar Ácido Argentino, álbum cumbre que refundó el género.
  • Alineación de oro: con su incorporación, quedó consolidada la formación más recordada del grupo junto a Iorio, Claudio O’Connor y Antonio «Tano» Romano.
  • Éxito masivo: con esa base grabaron Víctimas del Vaciamiento, agotaron en múltiples ocasiones el Estadio Obras Sanitarias y llevaron el metal argentino al Monsters of Rock, compartiendo escenario con gigantes como Black Sabbath, Slayer y Kiss.

El nacimiento de Malón y «La Cueva», el refugio del rock


Tras la disolución de Hermética a finales de 1994, Strunz no dudó en mantener viva la llama. En 1995 fundó Malón junto a O’Connor, Romano y Karlos Cuadrado, lanzando obras maestras del thrash como Espíritu Combativo y Justicia o Resistencia. Tras varios parates y reuniones históricas, el baterista permaneció en el grupo hasta marzo de 2021.

Pero su huella también se grabó a fuego fuera del escenario: La Cueva. Strunz fundó y administró esta emblemática sala de ensayo en el Gran Buenos Aires, convertida en un espacio de referencia obligada y refugio creativo para decenas de bandas emergentes del rock argentino.


Sus últimos proyectos y el misterio de su partida


Siempre inquieto, en 1998 exploró el nu metal con Simbiosis y en 2022 armó el trío Íthaca, donde asumió por primera vez el rol de compositor de letras. En los últimos meses, Strunz había vuelto a los escenarios con el espectáculo “Hermética x Pato Strunz” (HXPS), recorriendo el circuito para reencontrarse con el público metalero.

Aunque la causa oficial de su muerte no fue confirmada, en las comunidades de fanáticos trascendió que habría sufrido un infarto masivo. Las redes sociales se colmaron de mensajes de dolor: la cuenta oficial de Malón publicó una foto histórica con la frase “Por todos los buenos momentos compartidos, los kilómetros recorridos juntos. Queda la música. Buen viaje”, mientras que Claudio O’Connor lo despidió con un sentido “Buen viaje, compañero”.


El heavy metal argentino está de luto. Claudio “Pato” Strunz, una de las figuras más influyentes y respetadas de la música pesada nacional, falleció este lunes a los 59 años. La triste noticia fue confirmada por sus excompañeros de Malón, desatando una marea incalculable de homenajes y condolencias entre bandas, productoras y fanáticos de todo el país que crecieron con sus parches y sus ritmos demoledores.

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