David mostró su mejor versión
Arrancó en un nivel muy alto y cerró a toda orquesta. Nalbandian es más candidato que nunca.
David Nalbandian ratificó que es un serio candidato al título en el Abierto de Australia con dos valiosas victorias en un mismo día, ya que primero jugó a muy alto nivel para derrotar al español Tommy Robredo, y minutos después vio cómo era eliminado el estadounidense Andy Roddick, al que podía encontrarse en semifinales. El “Maestro” de Unquillo liquidó la historia en cuatro parciales y dio otro paso hacia la final soñada, contra Roger Federer. Sin dudas, fue la mejor producción de David en lo que va del primer Grand Slam del año. Su rival por un lugar en semis será el veterano francés Fabrice Santoro, quien venció a otro español, David Ferrer. El triunfo tiene un gran valor para el cordobés. Mostró un tenis de gran calidad, regularidad, y ante un Robredo que había demostrado su buen momento con su convincente victoria sobre el estadounidense James Blake en la tercera ronda. Los dos primeros sets tuvieron poca historia. Nalbandian quebró en el tercer juego del set y en el octavo, y lo ganó 35 minutos. Sólo 25 duró el siguiente, donde el campeón del pasado Masters jugó a placer contra un rival que tuvo muchos problemas para mantener su servicio. Como en los juegos anteriores, se despachó con puntos de mucha calidad en la red y provocó varias ovaciones en el público, que ya lo tiene como uno de sus favoritos. Y eso que fue el verdugo de Australia de Copa Davis, el año pasado, cuando se cargó el equipo al hombro y clasificó a Argentina para las semifinales de la ensaladera. En el tercero, el panorama cambio. Robredo se desinhibió y empezó a centrar el punto de mira con su revés, mientras que Nalbandian comenzó a errar más. En otras palabras, aparecieron los mismos fantasmas de las ruedas anteriores, cuando el cordobés pasó por algunos sofocones. El español aprovechó su primera pelota de break para adelantarse 1-0, y la segunda, gracias a la primera doble falta del argentino, para marcharse 5-2. En ese momento surgió la duda para David. Hacía el gasto para darlo vuelta o esperaba para liquidar en el cuarto. Y optó por la segunda. Con el 2-1 el partido encontró un camino para la igualdad, pero Nalbandian no lo permitió. Volvió a afinar su puntería y logró el “break” decisivo para 3-1. Desde ese momento se centró en defender su saque y volvió a quebrar para adjudicarse el triunfo después de 2h 07m. El partido se disputó en el Vodafone Arena, la segunda cancha de Melbourne Park, con el techo cerrado y más de 40 grados de térmica. David pudo contra todo y ahora va por más.
“Pueden pasar muchas cosas”
“No se qué tan cerca estuve de mi mejor nivel, pero jugué muy bien en los dos primeros sets y en el cuarto, con mucha consistencia”. Esas fueron las primeras palabras de David Nalbandian, luego de abrochar el pase a cuartos. El cordobés, quien parece haber superado completamente la fiebre que le aquejó justo antes del comienzo del torneo, agregó que se sintió “fantástico y los doctores me comentaron que cada día estoy mejor”. De vuelta en el partido, comentó que pensó “que iba a ser más duro. Robredo levantó su nivel y yo por ahí me confié un poquito. Sólo me quedaba aguantar para encontrar un hueco, y así fue en el cuarto set”. Para que eso ocurra fue clave que el encuentro se haya jugado bajo techo. “Es un alivio. Afuera hay temperaturas muy altas que te pueden hacer hasta mal. Adentro hay mucha humedad, pero lo prefiero”. Este el cuarto año seguido que David llega a zona de definición está en Australia, y asegura que ahora tiene “más experiencia y madurez”. Igual, optó por el perfil bajo: “queda toda una semana y pueden pasar muchas cosas”.
Se vienen duelos espectaculares
Las favoritas continúan a paso firme y se vienen choques espectaculares en la segunda semana del Abierto de Australia. El sueño de Virginia Ruano Pascual, compañera de Paola Suárez en dobles, se terminó ante la efectiva Justine Henin. Y otra que se metió entre las ocho mejores fue Lindsay Davenport, quien dejó en el camino a Svetlana Kuznetsova, dueña del US Open en 2004. La rusa pagó el precio de 19 errores no forzados y la número uno del mundo no dejó pasar la posibilidad, a pesar de tener un golpe en el tobillo, que no le permitió mostrar su repertorio. Sin embargo, dos compatriotas, Nadia Petrova y María Sharapova, salieron a salvar el honor ruso y dejaron en el camino a Elena Vesnina y Daniela Hantuchova. “Poco a poco me estoy sintiendo mejor”, dijo tras decidir viajar a Australia en el último minuto. “Mantuve el ánimo a pesar de ir 2-0 en contra en los dos sets, pero le di la vuelta. Estoy muy feliz por cómo estoy jugando cada ronda. Estar ya en cuartos es genial”, dijo Petrova luego del triunfo. En el primer turno de anoche se sumó Amelie Mauresmo.
David Nalbandian ratificó que es un serio candidato al título en el Abierto de Australia con dos valiosas victorias en un mismo día, ya que primero jugó a muy alto nivel para derrotar al español Tommy Robredo, y minutos después vio cómo era eliminado el estadounidense Andy Roddick, al que podía encontrarse en semifinales. El “Maestro” de Unquillo liquidó la historia en cuatro parciales y dio otro paso hacia la final soñada, contra Roger Federer. Sin dudas, fue la mejor producción de David en lo que va del primer Grand Slam del año. Su rival por un lugar en semis será el veterano francés Fabrice Santoro, quien venció a otro español, David Ferrer. El triunfo tiene un gran valor para el cordobés. Mostró un tenis de gran calidad, regularidad, y ante un Robredo que había demostrado su buen momento con su convincente victoria sobre el estadounidense James Blake en la tercera ronda. Los dos primeros sets tuvieron poca historia. Nalbandian quebró en el tercer juego del set y en el octavo, y lo ganó 35 minutos. Sólo 25 duró el siguiente, donde el campeón del pasado Masters jugó a placer contra un rival que tuvo muchos problemas para mantener su servicio. Como en los juegos anteriores, se despachó con puntos de mucha calidad en la red y provocó varias ovaciones en el público, que ya lo tiene como uno de sus favoritos. Y eso que fue el verdugo de Australia de Copa Davis, el año pasado, cuando se cargó el equipo al hombro y clasificó a Argentina para las semifinales de la ensaladera. En el tercero, el panorama cambio. Robredo se desinhibió y empezó a centrar el punto de mira con su revés, mientras que Nalbandian comenzó a errar más. En otras palabras, aparecieron los mismos fantasmas de las ruedas anteriores, cuando el cordobés pasó por algunos sofocones. El español aprovechó su primera pelota de break para adelantarse 1-0, y la segunda, gracias a la primera doble falta del argentino, para marcharse 5-2. En ese momento surgió la duda para David. Hacía el gasto para darlo vuelta o esperaba para liquidar en el cuarto. Y optó por la segunda. Con el 2-1 el partido encontró un camino para la igualdad, pero Nalbandian no lo permitió. Volvió a afinar su puntería y logró el “break” decisivo para 3-1. Desde ese momento se centró en defender su saque y volvió a quebrar para adjudicarse el triunfo después de 2h 07m. El partido se disputó en el Vodafone Arena, la segunda cancha de Melbourne Park, con el techo cerrado y más de 40 grados de térmica. David pudo contra todo y ahora va por más.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora