De blanco y dolor
Viejo Hospital, de ocre enmohecido. Agrietadas paredes, ya casi derruidas, voces perdidas en la omnipotencia, que es clamor, que es necesidad, que es cierto… Que hace mucho quedaron sin oídos, Que hace mucho quedaron sin respuestas… Promesas en cada político que triunfa, esperanzas esfumadas con los años. Fantasía incomprensible de seguir allí; confiando, esperando, agonizando… Con el amargo sabor a tiempo, con el perdón de seguir “estando”… Medicina de AYER, de HOY, de SIEMPRE, misteriosa conjunción de vida y muerte, imagen de la voluntad, hecha paciencia, que olvidó la historia que nadie cuenta, que no tiene “periodismo” propio… Porque a fuerza de reclamos sostenidos, desgastaron su FE en las palabras… Otras voces se alzaron al desnudo y en la castración, se condenó el esfuerzo del “SER” despojado de grandeza, que lo hace posible, que lo hace distinto, que lo hace en silencio… ¡SALUD hombres y mujeres de blanco! Camas de hierro blancas, pasillos largos, Abnegación de los límites humanos, que resisten, que dan amor y no claudican… Renée Lasarte de Iribarne