“De olvidos y verdades, la capital histórica de Neuquén”

Por Redacción

Chos Malal es una ciudad vieja en años… y en problemas. A medida que se “expande” se expanden los problemas y demás factores que repercuten directamente en el espíritu de la población.

Los constantes “percances” que refieren a la vida social impactan de manera permanente sobre quienes residimos aquí y para quienes van de paso, de manera muy negativa.

Las únicas dos estaciones de servicio se traducen en filas de eterna espera para cargar combustible; las calles inundadas de baches y barro trazan huellas dignas para una etapa del Rally Dakar; también en las calles, plazas y veredas nos vemos desbordados de perros callejeros que atacan constantemente a transeúntes y destrozan bolsas de basura, además de “perros callejeros con collar” ya que cuando hay que hacerse cargo no hay quien responda por ellos; la señal de internet y teléfono es inexistente (indistintamente de la empresa de telefonía que sea), inclusive fuera del casco céntrico se pierde la señal de algunas compañías; en la mayoría de los comercios, los vendedores instados o no por la “honorable cámara de comercio” especulan y juegan con la necesidad de las personas; las dependencias municipales desbordan de inoperancia, inmadurez e irresponsabilidad, capitaneadas por “superiores” que supieron ser “punteros” y que allí reúnen a fieles a la causa; en las únicas dos entidades bancarias el hacinamiento y la mala atención es moneda corriente; la atención en centros de salud y de emergencia pública es enfermiza, los doctores y enfermeros ponderan su cena antes que los pacientes; las ofertas al turista son una vergüenza y una mentira; las escuelas se caen a pedazos (algunas de modo literal); en verano el agua corriente se raciona y se vuelve un bien de lujo; los alquileres de verdaderas pocilgas inhabitables (léase construcciones sin declarar) se tasan a precios inimaginables abusando de la demanda emergente por el aluvión de estudiantes de nuevas carreras; las intersecciones de calles son una trampa mortal para quien transita en vehículo o camina, sin mencionar la gran cantidad de parque automotor, sobre todo motos, que transitan las calles sin cumplir ni una regla de seguridad (ausencia total de luces, cascos, ruidos molestos, altas velocidades, etcétera).

Solo nos queda tirarnos a ver televisión y a seguir indignándonos con las noticias de “allá” sin ver lo de “acá”. Eso sin contar que se corte la electricidad de manera imprevista como se ha puesto tan de moda desde hace muchos años; horas sin electricidad por cortes programados e imprevistos.

Verdaderamente estamos sumidos en el olvido. El progreso y la vida en comunidad, que fueron los pilares fundacionales de este rincón del mundo alguna vez, han sido corroídos por el olvido, las injusticias, el dolor.

Oscar Darío Vásquez

DNI 32.695.036

“Verdaderamente estamos sumidos en el olvido. El progreso y la vida en comunidad, que fueron los pilares fundacionales de este rincón del mundo alguna vez, han sido corroídos por el olvido”.

Oscar Darío Vásquez

DNI 32.695.036

Chos Malal

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“Verdaderamente estamos sumidos en el olvido. El progreso y la vida en comunidad, que fueron los pilares fundacionales de este rincón del mundo alguna vez, han sido corroídos por el olvido”.

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