Hoy declaran los obreros que sobrevivieron a la explosión de la escuela en Aguada San Roque

Es una de las medidas de prueba que se realizarán esta semana. Para la querella no hay dudas de que no se trató de un accidente: "Si hubiesen existido controles sobre la ejecución de la obra esto no habría ocurrido".





El 29 de junio pasado Nicolás Frances y Mariano Spinedi, dos de las tres víctimas fatales de la explosión en la escuela albergue 144 de Aguada San Roque, estaban trabajando en el lugar junto a otros obreros que salvaron su vida. Está previsto que ellos declaren hoy como testigos en la investigación penal.

“La fiscalía avanzó a buen ritmo”, aseguró Darío Kosovsky, abogado patrocinante del sindicato ATEN, que desde el viernes fue incorporado como querellante, de las familias de Spinedi y de la docente Mónica Jara, que murió el 12 de julio luego de permanecer internada en Mendoza debido a la gravedad de sus heridas.

Además de las testimoniales de esta semana, Kosovsky manifestó que está pendiente una pericia en la escuela que consistiría en “intentar reconstruir toda la cañería de gas, analizarla íntegramente y hacer pruebas de hermeticidad. Es una obra que tenía cañería nueva y cañería vieja”.

Si bien hay un eslabón en la cadena de responsabilidades vinculado a la empresa encargada de ejecutar la obra, Arte SRL, el foco de los querellantes está puesto en la supervisión que debía hacer el Estado provincial.

En cuanto a la información recabada hasta el momento, el abogado fue categórico: “esto no fue un accidente porque esto era totalmente previsible. Si hubiesen existido controles sobre la ejecución de la obra esto no habría ocurrido. Quien está a cargo de controlar no es un gasista que se murió, no es un laburante, que tiene una función por su pericia técnica, pero quien tiene la obligación de controlar es el que paga, el que contrata, el que tiene que garantizar el derecho humano a la educación.”

Kosovsky planteó que cuando se analiza la documentación requerida, los materiales, la normativa impuesta a las empresas a la hora de licitar “son de niveles muy altos o de exigencias muy altas de cumplimiento y para cumplirlas hay que tener un estándar de control muy alto. Lo que uno ve después en el resultado y en las pericias que se van haciendo es que la letra de los pliegos y de las licitaciones, y de la ley de Obras Públicas parece letra muerta.”

La calificación preliminar es homicidio y lesiones culposas, sin embargo eso puede cambiar una vez definidos los hechos.


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