Del debate al mutismo apenas en 55 días

Por Redacción

Hugo Alonso

halonso@rionegro.com.ar

Apenas en 55 días, el tono de la campaña electoral pasó del máximo volumen a un punto cercano al “mute” en Río Negro.

Poco y nada tiene que ver este camino a las PASO del próximo domingo con el debate público planteado en los días previos a los comicios provinciales del 14 de junio.

Y esto no ocurrió porque en la definición del gobierno provincial los temas que involucran decisiones nacionales hayan estado fuera de la agenda. Por el contrario, la crisis frutícola fue “el tema” de los 15 días finales y no son pocos los que encuentran allí el punto de inflexión para la derrota del FpV y su candidato, Miguel Pichetto.

Ahora los protagonistas son otros, el gobierno provincial se autoexcluyó de la carrera por las tres bancas de diputados nacionales que se renovarán ese año y la mayoría de los partidos rionegrinos encontraron un cómodo refugio bajo el paraguas de la discusión sobre el “modelo de país” que se pretende para después del 2015.

El precandidato a diputado nacional por Cambiemos, Sergio Wisky, admitió que “a la campaña le faltó un debate”, similar al que protagonizaron los aspirantes a la gobernación a principios de junio.

“No existieron posiciones firmes sobre la fruticultura, la educación, la matriz productiva de Río Negro en Argentina y de Argentina en el mundo, la inseguridad, vivienda, tierras, el tema petrolero, energético”, enumeró antes de adelantar que rumbo a octubre reclamará a los referentes de los demás partidos coincidir en tiempo y espacio para confrontar propuestas.

En su recorrida por Río Negro, la precandidata a vicepresidenta por el Frente Popular, Evangelina Codoni, también dejó temas para esa agenda de debate que por estos días quedó apartada: la propiedad de la tierra, el más relevante.

“Hoy tenemos las batalla política de superar el 1,5%. Pasar las PASO no solo para ser una opción, sino porque entendemos que estos temas, que nadie quiere discutir, tienen que estar en octubre”, dijo.

La referente de la Juventud Agraria sumó otra problemática de la provincia que el resto de sus competidores dejó al margen: la falta de oportunidades para que las tierras productivas pasen de padres a hijos.

Con autocrítica, Wisky advierte que el debate público entre los rionegrinos que quieren llegar al Congreso de la Nación no se dio “porque hay una tendencia a esconderse”.

“Hay un problema conceptual de lo que ha sido la política. Es uno de los temas en los que vamos a tener que hacer correcciones para que la gente, más allá de que termina votando candidatos y personas que le generan confianza, también sepa que tiene que haber un contenido de ideas discutido socialmente de una manera diferente”.

Esa referencia tiene que ver con la lógica binaria impuesta en los últimos años, donde el escenario político quedó limitado a los márgenes de “amigo-enemigo”, con una sociedad polarizada donde se acentúan las contradicciones y se dificulta la construcción de puentes de diálogo.

La esperanza está puesta en el camino a octubre, para tener un tono de campaña más elevado y de mayor calidad.

Río Negro