Del dios Ra a la AFA
La carta destacada
Desde los albores de la humanidad el hombre observó la importancia del Sol para que se genere el día, dar calor y que las semillas crezcan.
Constatado este hecho, surgieron en todas las culturas las clases sacerdotales encargadas de aquellos ritos que asegurasen la continuidad solar.
Desde siempre los humanos ante la incertidumbre realizamos actos propiciatorios para obtener buenas cosechas y evitar tempestades. Es entonces que aparecen castas privilegiadas, que se muestran como las más idóneas para dialogar con los dioses de turno.
En la actualidad, con el bombardeo mediático se intenta hacerle creer a un pueblo que su aliento es vital para obtener logros deportivos y que a su vez los mismos son de suma importancia en la valoración de su identidad.
Basados en esa ingenua creencia, proliferaron en nuestro país dirigentes de clubes, barras bravas, periodistas deportivos que se creen capaces de torcer los designios de aquellos dioses del Olimpo, encargados de hacer rebotar en los travesaños los disparos de unos, otorgándoles el triunfo y la gloria a otros.
Si para algo pudiera servir el estruendoso fracaso de la selección argentina en el mundial de fútbol, sería para sacarnos de encima estas verdaderas castas parasitarias de nuestra sociedad.
Si creemos que nuestros gritos y alientos pueden cambiar el rumbo del destino, hagámoslo, pero no recurramos a costosos intermediarios.
Miguel Ángel Martínez
DNI 14.207.584
Miguel Ángel Martínez
DNI 14.207.584
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