Del Río, un pintor que muestra sus amores

Por Redacción

VIEDMA (AV).- La reciente Fiesta del Mar y el Acampante del balneario El Cóndor fue la primera oportunidad para los vecinos de Viedma y Patagones de presenciar la obra del artista plástico rionegrino Jorge del Río. En el casino de la villa marítima se presentaron 36 obras, de las cuales 22 eran pinturas y las 14 restantes, trabajos tridimensionales realizados en materiales como madera y metal.

Paisajes marinos, viejos barcos abandonados al sol, caballos encabritados luchando en una jineteada, el circo romano y sus cuádrigas -en una conjunción de madera y metal-, y una talla de la última cena de Cristo, se destacaron en la muestra.

Jorge del Río explica que «esta obra intenta mostrar mis amores: paisajes de mar donde juegan mis hijos y donde los barcos viejos, destruidos al sol, esperan que la sal complete la tarea. Pretendo rescatar la vida misma que quedó impregnada en ellos: sueños, alegrías, nostalgias, respeto por los hombres que fueron al mar día tras día para buscar el sustento de sus familias», detalla el artista.

Manifiestamente humilde y sencillo, el plástico asegura que «lo que importa no soy yo, sino las obras», al hacer referencia al anonimato en que permaneció su trabajo durante años. En esta pri

mera muestra ya cosechó halagos que superaron sus expectativas y fue invitado a exponer próximamente en la Sociedad Italiana de Quilmes.

El pintor y tallista Jorge Daniel del Río nació en San Antonio Oeste, hace cincuenta años. De padre carpintero, pasó su infancia en la cercanía del mar, entre los barcos y la madera, dos elementos siempre presentes en las obras que hoy nacen en su taller. Recuerda que desde niño comenzó a dibujar y pintar con témpera y pinceles, sobre el papel de las bolsas de harina.

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