Denuncian responsabilidad policial en motín de Coronda
SANTA FE (Télam).- La Coordinadora de Trabajo Carcelario (CTC) denunció ayer que los presos de los dos pabellones que alojaban a todos los reclusos asesinados en el motín de hace siete días fueron obligados por los penitenciarios a permanecer encerrados en sus celdas, lo que les impidió poder defenderse ante el ataque de los agresores.
La CTC detalló en un informe las circunstancias en las que se inició la cacería de presos y, bajo el título «Momento en que se producen las muertes», describió la situación registrada en el pabellón 1, cuando irrumpieron los presos del 7 con un guardia como rehén.
Para ese momento, los reclusos rosarinos alojados en el pabellón 1 se encontraban encerrados en sus celdas, debido a una orden previa de los penitenciarios, que sólo se había impartido en en ese pabellón y en el 11, al que pertenecían todas las víctimas de la matanza. Y como ejemplo contrario, el informe indica que los presos del pabellón 9, donde también se alojaban algunos rosarinos, no recibieron la misma orden de encerrarse, lo que les permitió resistir en la puerta el ingreso de los agresores.
El hecho de que las víctimas estuvieran encerradas fue lo que les impidió defenderse, ya que a medida que los agresores abrían las celdas, con la «participación» de los carceleros -según el informe-, iban siendo asesinadas.
Para la CTC es «sugestivo» que se haya dado la orden de encerrarse en la celdas sólo en esos pabellones, con lo que deslizaron la presunta complicidad de los carceleros en la cacería de presos.
La reconstrucción realizada por la ong indica que unos 15 minutos después de ingresar a sus celdas, los reclusos fueron sorprendidos por los del pabellón 7, que llegaron con un guardia de rehén hasta ese pabellón y, bajo amenazas, obligaron a los carceleros de la guardia a entregarles la lista de nombres de los presos allí alojados, los números de celdas y las llaves. «Luego de ello, les requieren (a los carceleros) que tiren las barras de las celdas seleccionadas, produciéndose en ese momento las cuatro muertes en este pabellón, en presencia y con la intervención de los guardiacárceles, quienes tiraban las barras sin oposición ni intento de abrir un diálogo que evitaran las muertes», añade el documento.