“Denuncio al ISSN”
Soy afiliada al ISSN. A comienzo de mes debí realizarme los estudios de PAP, previo a la prescripción médica de mi ginecóloga. Como lo hago habitualmente fui, me dieron la orden, el ISSN autorizó la prestación, por lo tanto podía realizármelo. Grande fue mi sorpresa cuando concurrí a efectuarme el examen: ¡me cobraron $160 pesos! Debí pagarlos, pues necesitaba el estudio. Luego debí realizar una endoscopía con biopsias del estómago y el esófago, que también autorizó la obra social, y tuve que abonar 560 pesos para poder entregarla para su análisis patológico en la calle Mendoza, donde realizan este tipo de prestaciones. Ahora bien, ¡el instituto autorizó y no nos informó a los afiliados que había conflictos con los patólogos y que deberíamos realizar los estudios en el hospital! ¡No nos enteramos de la resolución aprobada por unanimidad por todos los consejeros! Concurrí al Instituto y me informaron que para entregar las facturaciones y solicitar el reintegro debía ir al primer piso del subsuelo y, por las biopsias y el PAP, debía traer los resultados. A todo esto pregunté: ¿para qué quieren los resultados si ya me había realizado los estudios y tengo las facturas?, ¿los tiene que leer una empleada de mesa de entradas? (fui irónica), pero ellos cortantes: no se reciben pedidos de reintegros sin los resultados, por orden de la jefa del primer piso, Sandra Fernández. Acudí a ella y luego de varias insistencias y su muy buena atención, logré que me diera una copia de una disposición, la Nº 400/2000, firmada por el exadministrador Hetinger. Además me informaron que no me reintegrarán lo que aboné a los patólogos, sino lo que el instituto defina. Tengo problemas de salud y he gastado casi medio sueldo en prestaciones médicas. ¿Por qué si el ISSN autoriza, debo abonar los estudios al contado sin el descuento? ¿Qué hacen con lo que me descuentan? ¿Por qué debo llevar los resultados si entregué la factura de los patólogos? ¿No es información médica confidencial? ¿Por qué no nos mandaron una nota a los afiliados informándonos la situación y autorizan prácticas que no cubren? ¿Por qué debo ir al hospital público si tengo obra social y me la descuentan? ¿Cómo pueden recargar o convenir con el hospital a espaldas de los afiliados? ¿Cómo puede un sistema público que apenas se sostiene y faltan especialistas –y los que hay viven en el hospital porque no hay más recursos humanos– deban atender tanta gente? ¿Cómo puede haber 200.000 afiliados y cada vez debemos pagar las prestaciones y medicamentos sin descuento? ¿Cuánto tardarán en devolverme la prestación ya autorizada y abonada por mí? Cecilia Campos DNI 16.393.236 – Neuquén