Polémica tras el Mundial 2026: un informe detectó siete alertas por posibles irregularidades en apuestas
El Grupo de Copenhague identificó siete "alertas amarillas" durante la Copa del Mundo por movimientos inusuales en los mercados de apuestas. La FIFA, en cambio, aseguró que no encontró indicios de amaño en ninguno de los 104 partidos.
La Copa del Mundo 2026, que terminó con España como campeón tras vencer a Argentina en la final, volvió a quedar en el centro de la escena, esta vez por un informe vinculado a la integridad de la competencia. Un estudio elaborado por el Grupo de Copenhague, una red internacional especializada en la prevención del amaño de partidos, detectó siete alertas por posibles irregularidades relacionadas con las apuestas deportivas durante el torneo.
Sin embargo, la FIFA sostuvo una postura completamente diferente. A través de su Grupo de Trabajo sobre Integridad, el organismo afirmó que no encontró actividad sospechosa ni señales de manipulación en ninguno de los 104 encuentros disputados en la primera Copa del Mundo con 48 selecciones. Según el ente rector, el monitoreo no arrojó evidencias que justificaran una investigación por amaño.
El informe completo del Grupo de Copenhague todavía no fue publicado, aunque el Consejo de Europa difundió un resumen de sus conclusiones. Allí se señala que 15 partidos fueron sometidos a una vigilancia reforzada, principalmente durante la última fecha de la fase de grupos, mientras que también se analizaron 12 situaciones consideradas relevantes desde el punto de vista de la integridad deportiva. De esos casos surgieron siete «alertas amarillas», un nivel que indica la existencia de distintos indicios de posibles irregularidades, aunque sin pruebas concluyentes.
Entre las acciones que despertaron sospechas aparecen la expulsión de Themba Zwane en el debut de Sudáfrica frente a México, el empate sin goles entre España y Cabo Verde, la demora de tres minutos y medio del VAR para anular un gol de Ferrán Torres frente a Arabia Saudita y el caso del delantero estadounidense Folarin Balogun, cuya sanción fue suspendida antes del cruce de octavos de final frente a Bélgica. Según el informe citado por The Athletic, alrededor de este último episodio se registró un comportamiento inusual en los mercados de apuestas.
Uno de los focos del análisis también estuvo puesto en las plataformas de predicción y apuestas con criptomonedas, como Polymarket. De acuerdo con el reporte, en el partido entre España y Cabo Verde se apostaron 4,8 millones de dólares a que la selección española no conseguiría la victoria, un encuentro que finalmente terminó igualado 0-0. Además, el grupo advirtió que este tipo de mercados representa un desafío inédito para el control de la integridad, ya que permiten apostar sobre una gran cantidad de eventos mediante mecanismos que, en muchos casos, dificultan el rastreo de las operaciones.
Mientras se espera la publicación del informe completo del Grupo de Copenhague, la FIFA mantiene su postura de que el Mundial transcurrió sin indicios de manipulación. La diferencia de criterios entre ambos organismos abrió un nuevo debate sobre los sistemas de control y el crecimiento del mercado de las apuestas deportivas en las grandes competencias internacionales.
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